Al respaldar la eliminación de los delegados federales que propone el próximo presidente de México, el dirigente de la Coparmex, Raúl González Alonso, consideró a su vez que la designación de coordinadores estatales supondría una involución en la solidez del sistema federal, debilitando los equilibrios y contrapesos en la relación de los gobiernos estatales y municipales con la Federación.
En un posicionamiento respecto a concentrar las facultades y funciones de los numerosos delegados federales adscritos a una entidad federativa, en un solo funcionario, que tendría múltiples y heterogéneas funciones administrativas, técnicas y políticas, el sindicato patronal aseveró que los coordinadores estatales no serán la solución pertinente a la problemática de la corrupción y a la aplicación deficiente de los fondos federales.
Luego, propuso que se analice la desaparición de muchas de las delegaciones federales cuya existencia no se justifica, y cuyas tareas pueden realizarse a través de convenios de coordinación con los gobiernos locales.
De prosperar la iniciativa, cada coordinador estatal serviría de enlace entre el gobernador del Estado y el Gobierno Federal, y de facto se convertiría en la autoridad rectora de la aplicación de recursos e implementación de los programas federales.
“México debe fortalecer la descentralización mediante el traslado ordenado de facultades de la Federación a los estados y los municipios. De forma especial, preocupa que los coordinadores sean los encargados de las acciones de seguridad emprendidas por el Gobierno Federal, lo que pondría en riesgo la cadena de mando en las autoridades militares y la eficacia del Mando Único del gobernador sobre las fuerzas armadas”.
Por otro lado, se aprecian inconvenientes administrativos graves para la implementación de la estructura de los coordinadores. La concentración del liderazgo de las tareas de más de veinte dependencias federales en una sola persona, supone una pérdida de especialidad y de pericia, lo cual podría traducirse en decisiones erráticas.
La medida podría generar incentivos para que se desarrolle en los cuadros medios del Gobierno Federal un enfoque partidario y con cálculo electoral de los programas federales, lo que puede traducirse en una severa afectación a la garantía democrática de equidad en futuras contiendas, en la medida que las fronteras entre el Gobierno Federal y el partido en el poder, se podrían estar desdibujando.
La Coparmex hizo un llamado al futuro gobierno para fortalecer los mecanismos institucionales de monitoreo y seguimiento de la eficiencia en la gestión pública federal. “Existe una gran oportunidad de dinamizar y fortalecer las instituciones del Sistema Nacional de Fiscalización, el Sistema Nacional de Transparencia y el Sistema Nacional Anticorrupción”.

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