¿El ciudadano convertido en elector, en verdad está harto de los partidos y del actual estilo del político de hoy?, ¿la corrupción, escándalos, impunidad, negligencia, mezquindades, hipocresía, derroche y ese largo etcétera que la actual clase política provoca es motivo suficiente para no tomar en serio a la actividad política? Las anteriores preguntas las lanzo por el fenómeno que este proceso electoral está provocando, el de convertir la contienda electoral en un festín de personajes de la farándula, circo y deporte, y que haya quienes opten por ellos aunque no tengan ni la más mínima idea del servicio público.

La inserción de personajes populares de los ámbitos del entretenimiento y deporte en la política no es algo nuevo, ¿y de casos que han ganado elecciones? nos podemos remontar, a nivel internacional, el actor Ronald Reagan que llegó a ser presidente de EUA; “Terminator” (Arnold Schwarzenegger) ganó la gubernatura del importante estado de California; en México los casos más recordados son el de Irma Serrano senadora por el PRD y diputada por PRI; del futbolista Chololo Díaz mientras era futbolista del León, compitió y ganó la alcadía de su natal Acatlán de Juárez en Jalisco; también el de Roberto Ruiz Esparza, ex jugador del Puebla, convertido a político (diputado federal por el PAN) después de su retiro de las canchas; Jorge Kahwagi, boxeador y fashionista que fue diputado federal por el PVEM; el cantante Francisco Xavier, también diputado federal por el PAN; actualmente la senadora del PT, Ana Guevara, medallista olímpica; la lista se volvería interminable de todos los frustrados intentos y que no ganaron, pero que de una u otra manera pretendieron incursionar en la política.

Hoy vemos cómo desde payasos (el caso de “Lagrimita” para la alcaldía de Guadalajara), boxeadoras (la campeona mundial Jackie Nava buscará una diputación federal por Baja California), deportistas (Iris Mora ex seleccionada nacional de fútbol femenino), cantantes (Jaime Rodríguez del grupo Bronco para la gubernatura de Nuevo León), futbolistas y actrices (Cuauhtémoc Blanco y Laura Zapata para la alcaldía de Cuernavaca), actores (Roberto Palazuelos para alcalde de Tulum) están inmersos en el proceso electoral de este 2015.

Que personajes de este tipo incursionen en la actividad pública no es lo sorprendente, lo que llama la atención es el nivel de posicionamiento que tienen según encuestas y sondeos. El caso del payaso “Lagrimita”, la encuestadora GCE le da 24% que le daría una oportunidad; Jaime Rodríguez ex Bronco, sondeos de medios regios lo ponen sólo debajo de Ivonne Álvarez candidata del PRI, que por cierto, ella fue presentadora de videos gruperos por más de un lustro; a Cuauhtémoc Blanco le dan el nada despreciable 14%, porcentaje que le daría los votos necesarios para conservar el registro local al partido que lo postula, el PSD.

Ante lo anterior y para terminar, es necesario preguntarnos, ¿qué nivel de cultura política tenemos en estos momentos los mexicanos? ¿Ante qué estamos? ¿Es tal el hartazgo del ciudadano hacia la clase política que es capaz de dar su voto a un figurín del deporte, espectáculo o farándula? Y, finalmente, ¿la clase política está tomando nota y le está dando la seriedad debida?