Óscar Romo Delgado, presidente de Agrupaciones Unidas del Gremio Taxista del Estado (AUGTEA), llamó a cada uno de los concesionarios y choferes a denunciar toda situación complicada o de violencia en la que se vean involucrados como los asaltos, pues es tiempo de cumplir con esta responsabilidad para poner un alto a los infractores de la ley.
“Es tiempo de tener valor y aunque cueste dinero al acudir a presentar la denuncia ante la Fiscalía General del Estado, en el sentido de que se dejaría de trabajar algunas horas, pero ya es hora de tomar acción y enviar el mensaje decidido de que no deben quitar lo que no les pertenece ni les corresponde”, enfatizó.
Agregó que este gremio debe ponerse de acuerdo y comprometerse a levantar denuncias y no quedarse más callado. No existe la cifra real de cuántos asaltos acumulan a lo largo del año, en afectación de este sector taxista, pero lo que es evidente es que esos comportamientos violentos han subido y activan la alerta y la preocupación de todos los taxistas.
En entrevista con El Heraldo, el dirigente de la AUGTEA señaló que los concesionarios y los trabajadores del volante salen cada día a trabajar, a prestar un servicio de transporte hacia la ciudadanía y a cambio reciben un pago que se canaliza al sostenimiento de sus familias.
Sin embargo, esta actividad debe desempeñarse con la calma y la tranquilidad de la seguridad al movilizarse a cualquier rincón del estado de Aguascalientes, por lo que debe contenerse a toda esa gente que se dedica a delinquir y que se lleva lo que otros han trabajado, esa violencia debe acabarse y las autoridades competentes deben intervenir.
“Ningún taxista debe ser asaltado ni violentado, por esa razón todo el gremio debe unirse para protegerse entre todos. Es importante que también se acabe la burla generada por determinadas personas hacia los taxistas que han enfrentado un asalto. Hay que tener cuidado con esos comportamientos”, consideró.
Finalmente, comentó que en las agresiones a los taxistas se utilizan armas blancas y en casos extremos armas de fuego para despojar de los vehículos, de las pertenencias como celulares y efectivo, dejando abandonados a los choferes, y luego desvalijan las unidades.