A unos días de haber presentado los logros del DIF Estatal del último año, la presidenta Yolanda Ramírez de Orozco, compartió en visita a EL HERALDO algunas reflexiones sobre lo que ha representado para ella, presidir este organismo.

Ramírez de Orozco expresó que la labor que le ha tocado dirigir desde la trinchera en la que ahora se encuentra, ha significado una oportunidad extraordinaria de servir a nuestra comunidad y al mismo tiempo, ha encontrado en ello una fuente de satisfacción personal.

Dijo también que en ocasiones es doloroso enfrentar una realidad lacerante que enfrentan muchos aguascalentenses. Diariamente, el trabajo del DIF Estatal le permite acercarse con personas que sufren por carecer de lo más elemental: lo necesario para subsistir, la salud y otros elementos que aseguran el bienestar de las personas.

Explicó que el contacto con quienes padecen de estas condiciones en distintos puntos de la entidad, tanto en zonas urbanas como en el campo, es lo que despierta en ella la pasión, la energía y el compromiso para seguir trabajando y hacer lo que esté en sus manos para mejorar las condiciones de vida de estos sectores de la población.

Del mismo modo, Ramírez de Orozco confesó que en ocasiones la ayuda que se ofrece desde la institución está limitada a los recursos humanos, financieros y materiales con los que se cuentan, por lo que resulta imposible hacer todo lo que se quisiera en pro de las familias más necesitadas.

También reveló que algunos ciudadanos escépticos de los beneficios que genera la institución han modificado su punto de vista y al ver en primera persona los resultados que día a día se logran con la ayuda del equipo de voluntarios, cambian su postura y reconocen que sí es posible incidir positivamente para mejorar las condiciones de vida de cientos de miles de aguascalentenses.

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