Una noche muy tranquila para los rayos de Necaxa, que debutan en Copa con una goleada escandalosa de 5-0 para calmar el mal inicio de temporada.
Si de algo carece el Necaxa de Ambriz es anotar goles, en una liga en donde no han marcado ningún tanto, los jóvenes y los refuerzos del equipo de Aguascalientes le dan la confianza a sus compañeros con cinco goles que sirven bastante para iniciar este torneo de Copa.
El día de ayer en punto de las siete de la noche, en un Estadio Victoria que ocupaba casi el 20% de su capacidad, los rayos salían a la cancha para disputar su primer partido de Copa en este 2018. El once de Ambriz con muchos cambios, el técnico tomó muy en serio las rotaciones y el único de los que suelen tener lugar en el primer equipo fue Roberto Alvarado, Ignacio aprovechó este partido para probar las recientes incorporaciones, dándole juego a Fernando González, al joven Marcelo Allende que al final fue figura, y a Ventura Alvarado, que incluso, lució la banda de capitán en su debut con Necaxa.
De igual manera, Ambriz dio continuidad a varios que suelen ser titulares en Copa, tal es el caso de Víctor Dávila, que también selló un partido perfecto, el portero Aarón Fernández, Colula y el central Diego Hernández. Ya para completar el cuadro titular, los canteranos, José Hernández con el número 103, Pedro Esquivel con el 106 y Carlos Camacho con el dorsal 109 aparecían en esta gélida noche en Aguascalientes.
La lluvia de goles comenzó al minuto 20, luego de varias aproximaciones de Zacatepec, Necaxa sólo le bastó acomodarse bien en el partido para iniciar la goleada. Víctor Dávila demostraba que ésta iba a ser su noche, y tras un pase filtrado, el chileno cruzaba el balón para abrir la lata.
Seis minutos después, otra gran jugada de Dávila en su banda izquierda terminó en los pies del canterano Camacho, que sin pensarla y de primera colocó el balón arriba del portero pegando primero en el travesaño y después moviendo la red. Ya casi al finalizar la primera parte, de nueva cuenta una aproximación por banda derecha acabó en un gran centro de Dávila, que con un toque tranquilo le llegó la pelota a su compatriota Marcelo Allende que tras sólo empujar el balón, debutaba el joven chileno con gol y en casa, llevándose la felicitación de la grada.
Ya en la segunda mitad, los rayos entraron con hambre de más goles, al minuto 49′ el joven refuerzo de 18 años marcaba su doblete y concretaba su debut soñado en el futbol mexicano. Con otras aproximaciones que no concretaron, los de Necaxa intentaron darle más alegría a las más de 6 mil personas que se dieron cita en el Estadio Victoria. Con la entrada de Gallegos, el medio campo fue totalmente rojiblanco, pero poco a poco las llegadas no se hacían presentes con el buen trabajo defensivo de los centrales de Zacatepec.