elsa arenas velazquez DSC_0083No porque algunos días de esta temporada invernal sean mayormente nublados, se puede dejar de usar el protector solar, advirtió la dermatóloga Elsa Arenas Velásquez. Resaltó que, además, se debe incrementar el uso de cremas y humectantes para evitar lesiones en la piel.

“Ahorita en la consulta, sobre todo de pediátricos, se incrementa mucho lo que es la dermatitis atópica, que es una enfermedad que tiene una base de herencia, pero a veces se prende y otras está estable; pero en el invierno, con el clima tan frío se reseca la piel y se empieza a inflamar, esto ocurre sobre todo en los niños que son atópicos”, detalló.

Resaltó que este tipo de enfermedades se incrementan en la temporada, se caracterizan por formar inflamaciones y zonas rojas en las mejillas, brazos y muslos, causando comezón, sobre todo en los más pequeños; niños más grandes registran estos mismos síntomas también en zonas de pliegues como el cuello, parte anterior de codos y rodillas.

“Otra enfermedad común en el frío, es la dermatitis seborreica, que comúnmente se llama caspa; también ya viene de herencia, son familias que tienen el problema de años, pero ahorita se prende demasiado. Son como escamitas en la piel cabelluda y en algunas personas les salen también en la parte central de la cara, es decir entre las cejas, a los lados de nariz y boca”, explicó.

La dermatóloga del Hospital Hidalgo, enfatizó que también se presentan con frecuencia infecciones por virus; ya que la piel se reseca, pierde sus defensas y por ahí se pueden dar fácilmente los contagios.

“Les ocasiona como verruguitas y lesiones similares, algunas del color de la piel, otras cafés o transparentes como gotitas de agua. Les salen en varios sitios, pero generalmente son en la cara y manos, porque es más común que en estas zonas adquieran la infección de otro niño o de otra persona. Cuando los ves tienen el antecedente de la piel reseca, no les ponen crema y fácilmente se puede infectar esa piel”, alertó.

Arenas Velásquez dijo que este tipo de manifestaciones son más comunes en infantes, sobre todo lactantes, menores de dos años y escolares, porque son los que tienen más predisposición a este tipo de enfermedades. Mientras que en adultos incrementa la presencia de caspa por el clima y el estrés.

“Para evitarlo se recomiendan baños cortos, menores a cinco minutos, con agua no tan caliente, porque todo eso reseca la piel; es incorrecto tallarse con algún tipo de esponjas zacates. Únicamente debe lavarse la piel con espuma de jabón, generalmente cremosos; no por ello no quedan limpios. Secar la piel en toquecitos y aplicarse crema en todo el cuerpo, las veces que sean necesarias. Hay quienes necesitan cinco o seis aplicaciones al día y el protector solar es fundamental, ya que los daños los emiten los rayos UVB y UVA, que siempre están presentes”, afirmó.