David Reynoso Rivera Río

Han transcurrido unos cuantos días del proceso electoral que permitió elegir a los gobernadores de dos Entidades Federativas, cientos de presidentes municipales y la renovación de algunos congresos en seis diferentes estados; sin embargo, parece ser que algunos partidos no han entendido las lecciones y los motivos por los cuales la ciudadanía los ha dejado de considerar.

En días pasados, el Partido Revolucionario Institucional decidió convocar a su Consejo Político a efecto de expedir la convocatoria para el relevo de su dirigencia nacional. Lo anterior, a través de su Comisión Nacional de Procesos Internos, que promete realizar una selección de la dirigencia a través del voto libre y secreto de los militantes del Revolucionario Institucional. Desde finales del año pasado, han surgido varios liderazgos que pretenden levantar la mano para dirigir al Revolucionario Institucional, entre ellos destacan José Narro Robles, Ulises Ruiz e Ivonne Ortega, quienes se rumora conforman un bando; mientras que por el otro lado, han levantado la mano, Alejandro Moreno Cárdenas, el gobernador de Campeche llamado “Alito” y José Ramón Martel.

Lo que parecía ser una fiesta democrática y un primer sismo a las viejas prácticas del Revolucionario Institucional, cada día y declaración que transcurre permite que su máscara se desvanezca y se perfile toda una maquinaria electoral para acabar en una simulación que permitirá a los cacicazgos de siempre, imponer a quien mejor garantice los intereses de dirigentes y liderazgos de turno. Ante ello, se rumora que el ungido por los gobernadores del Partido y por el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador para encabezar el rol de oposición ante el gobierno Federal, es el propio Alejandro Moreno Cárdenas.

Los principales reclamos tras expedirse la convocatoria se refieren a la falta de claridad sobre el padrón de militantes a utilizar y la opacidad respecto del número de centros de votación y autoridades en éstos; de igual forma, el proceso, el número de firmas de apoyo y naturaleza de los militantes que tendrán que otorgar su firma para que los interesados en participar en la contienda puedan alcanzar el registro, la forma y participación de los sectores y organizaciones en lo que al impulso de aspirantes refiere y, más importante, la explícita prohibición a funcionarios de extracción priista en funciones para involucrarse de manera directa, o indirecta incluso, en el proceso selectivo.

En manos de los propios partidarios del Revolucionario Institucional se encuentra la oportunidad de despertar como partido y crear credibilidad, ante una sociedad que necesita el retorno de los buenos perfiles para dejar atrás a los improvisados que se han escondido bajo la improvisación de los partidos que buscan el poder por el poder. Esperemos se clarifique el panorama en los próximos días y se permitan la elección sin coacción para que el modelo pueda replicarse en los estados y transformar por completo a la política mexicana.

davidreynoso40@hotmail.com

Twitter: @davidrrr