David Reynoso Rivera Río

El Partido Revolucionario Institucional se ha caracterizado por ser el forjador de las muchas instituciones que han permitido el desarrollo de nuestro país; sin embargo, los escándalos y la corrupción (como en cualquier otro partido) también se han hecho notar en algunos actores y lamentablemente todo esto, aunado al discurso de la oposición forjado por más de 12 años desde las entrañas ideológicas del ahora gobierno federal, han hecho que se pierda la confianza por parte de la ciudadanía en los partidos políticos en general.

Lo anterior, demuestra una gran falta de análisis político, ya que los perfiles sumamente buenos y los perfiles sumamente malos, existen y existirán en todos los partidos. Lamentablemente, los electores poco analizamos la plataforma ideológica del partido y mucho menos, realizamos un análisis serio y ponderado sobre las propuestas en específico de los candidatos de los partidos; siendo así, que tristemente en México, se vota por el partido a ciegas y no por el candidato. Mencionado esto, habría que recordar que los “políticos” han sido quienes se han dedicado a prostituir la profesión y en virtud de ello, sólo se han abierto espacios para oportunistas sin preparación o conocimientos que por mencionar un ejemplo: de ser bailarines en espectáculos para adultos, ahora pretenden dar orientación legislativa a las acciones culturales del país.

El pasado domingo, el PRI al que tanto se ha criticado , tuvo su primer proceso democrático para la elección de su dirigencia nacional. Obteniendo como resultado la victoria del gobernador con licencia por el estado de Campeche,  Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, para quedar como presidente del emblemático Comité Ejecutivo Nacional y acompañándose de Alma Carolina Viggiano Austria, como secretaria. Triunfo que obtuvieron frente a las fórmulas integradas por Ivonne Ortega Pacheco y José Encarnación Alfaro; así como Lorena Piñón Rivera con Daniel Santos Flores.

Tras la determinación de la Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI y la entrega de la constancia de mayoría que acredita a Alejandro Moreno y a Carolina Viggiano como presidente y secretaria, me permito hacer las siguientes reflexiones sobre los únicos escenarios posibles del Partido Revolucionario Institucional: Renovarse o Morir.

Si el PRI quiere recuperar espacios en los estados y en la Cámara de Diputados para el año 2021, tendrá la difícil tarea de demostrar y posicionarse como un verdadero partido de oposición en menos de un año. Lo anterior, ya que en mi opinión, al momento, el único que ha demostrado pinceladas de una oposición es el expresidente Felipe Calderón. Si el PRI quiere aspirar en grande, debe de dejar atrás los arcaicos modelos de cuotas e imposiciones que los liderazgos han mantenido por muchos años.

Si el PRI quiere que la ciudadanía lo vuelva a ver como una opción, debe dejar atrás aquella política acartonada de formas que en realidad está vacía y se intenta refugiar en las vivencias y recuerdos de Luis Donaldo Colosio,  pero que en realidad, se encuentra muy pero muy distante de su recuerdo, legado y pensamiento. El PRI tiene la oportunidad histórica de revalorizar el concepto de meritocracia partidista, para ponderar y elegir a sus candidatos, entre los perfiles con un alto grado de preparación académica y los perfiles de gran trayectoria “de campo”, logrando el mayor equilibrio posible y atendiendo a las necesidades específicas  de los municipios y distritos en los que se compita.

El PRI deberá regresar a su ideología y deberá inculcar y difundir losprincipios de la socialdemocracia que se contemplan en los documentos básicos, para crear auténticos seguidores y no figuras de maniquí con chalecos rojos. El PRI deberá buscar eliminar a toda costa el denigrante modelo clientelar de apoyos, despensas y estímulos para líderes de colonias o seccionales. Se trata de que el PRI aproveche oportunidad de demostrar y concientizar al país, que los legisladores hacen leyes y no son oficinas de gestión social que sirven cono escalafón de carreras políticas para oportunistas.

Se trata de hacer política de altura, presentarse como una verdadera opción de mejora y demostrar que en el siglo XXI, la política es algo mucho más allá de los partidos.

Agradezco el favor de lectura y les deseo un excelente fin de semana. davidreynoso40@hotmail.com

@davidrrr