Gerardo Muñoz Rodríguez

En esta ocasión, estimado lector, quisiera dejar a un lado la actualidad económica y financiera del mundo, para destinar estar líneas a la trayectoria de un hombre que ha logrado contribuir al desarrollo económico del país, así como generar la estabilidad macroeconómica durante su gestión como líder en la política monetaria en el país.

El doctor Agustín Guillermo Carstens Carstens deja el banco central, después de postergar la misma a solicitud expresa del presidente de la República, el próximo 30 de noviembre para presidir el Banco Internacional de Pagos, con una serie de aciertos que son dignos de mencionarse. Conozcamos un poco de su vida y sus logros.

Agustín, mexicano de 59 años de edad, ingresó al banco central a finales del año 2009 como miembro de la Junta de Gobierno del mismo, para ser nombrado por el Senado de la República como Gobernador a partir del primero de enero del 2010. Antes de eso, había ocupado cargos como Secretario de Hacienda y Crédito Público del país, Presidente del Comité de Desarrollo del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central, Subdirector Gerente del FMI y candidato a dirigir esta última institución.

A tan solo dos años de su designación, se comenzaban a ver sus hallazgos dentro del banco, lo cual lo llevó a ser galardonado por la revista TheBanker como el mejor Gobernador de un Banco Central en el mundo, siendo el primer mexicano en conseguirlo.

Entre las distintas distinciones como gobernador, lograr que México fuera el primer país en el mundo en cumplir con el acuerdo de Basilea III al alcanzar los requerimientos de capital y liquidez necesarios, fue uno de sus mayores frutos. Este convenio representa una serie de reformas en vías de fortalecer la regulación y supervisión de riesgos en el sector bancario. El acatamiento de estas, otorga una mayor credibilidad y certidumbre al país, lo cual es bien visto por la totalidad de los inversionistas internacionales.

Otro gran resultado para el egresado del ITAM, fue la formación del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero. El cual tiene como principal finalidad llevar a cabo una constante evaluación y coordinación de todas las autoridades en materia financiera. Con esto, se logra una mayor comunicación para la supervisión de toda cuestión financiera que sea implementada en el país; México, dicho sea de paso, era el único integrante del G20 en no contar con dicha institución.

Cuando el economista casado con la estadounidense Catherine Mansell, se convirtió en gobernador del banco central, esta venía de un par de años sumamente complicados por la crisis financiera que se vivía en aquellos días, y solo se albergaba en sus arcas 86 mil millones de dólares en reservas internacionales para defender la divisa mexicana. Hoy, el banco cuenta con alrededor de 175 mil millones de dólares y una línea de crédito flexible con el FMI de 86 mil millones de dólares para hacer frente a cualquier eventualidad que ponga en riesgo el poder adquisitivo de la población de este país.

El único tema que no deja bajo niveles aceptables, al menos al momento de su salida, es el alza generalizada de precios. A pesar de que nos encontramos, según datos del INEGI, con una tasa de 6.37 por ciento para el mes de octubre, venimos de varios años con una inflación estable y controlada, que otorga viabilidad financiera al país. No olvidemos que hace apenas dos años, alcanzamos el mínimo histórico de 2.13%. Factores como el incremento en la gasolina y el tipo de cambio, ocasionaron que ésta subiera considerablemente, a pesar de las medidas discrecionales implementadas por el gran fanático de los Cachorros de Chicago.

Sin duda, la sociedad mexicana agradece la valiosa contribución de Carstens en el desarrollo económico de México y por generar estabilidad macroeconómica durante su gestión como líder en la política monetaria y financiera en el país. Deja un legado que difícilmente podrá ser igualado; así como credibilidad, autonomía y transparencia para el banco central.

A título personal, se reconoce la profunda admiración que se tiene a este grandioso economista, ya que además de los resultados otorgados, siempre caminó con una sencillez inigualable y una genialidad sin precedentes. Infame seria pensar que este amante de la raza canina pug, no velara por los intereses de nuestro país en el banco, y valga la redundancia, de los bancos centrales.

 

Twitter: @GmrMunoz