La elaboración de pan de muerto representa elevar en 35% el volumen de piezas y los ingresos, respecto de la producción promedio del resto del año, señaló la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora en Aguascalientes, Azucena Romero Rodríguez.
Y es que es tal la aceptación de este tipo de alimento, que cada año los panaderos optan por empezar a impregnar el ambiente con mayor anticipación ya que el consumo está asegurado, agregó, al tiempo de señalar que este año el pan de muerto se puso a la venta a mediados del mes de agosto.
Su producción concluirá durante la primera quincena de noviembre, de tal manera que se cumplirán prácticamente tres meses consecutivos en venta, la cual está garantizada porque al consumidor le encanta.
En entrevista, dijo que independientemente de que es un producto ligeramente más caro en comparación con el resto de las piezas de pan dulce que tradicionalmente se ofrecen, los que gustan del pan de muerto no ponen objeción en adquirirlo, pues se trata de un alimento más completo.
“Sus ingredientes son más finos, lleva mayor cantidad de azúcar -que por el momento está cara- y también más mantequilla, por eso suele ser un poco más costoso, pero eso no obsta para que la gente lo demande”.
En ese sentido, Romero Rodríguez destacó que es importante que la gente siga la costumbre de consumir el pan de muerto, pues si bien por gusto lo empieza a comprar desde el verano, cuando llega la temporada de conmemorar a nuestros muertos, es un alimento que no debe faltar en la mesa.
“Esa tradición que se va heredando de generación en generación debe mantenerse, como otras que nos identifican como mexicanos en cuestiones no sólo de comida, sino de homenaje, memoria y amor para nuestros difuntos”.
Añadió que se trata de costumbres arraigadas que debemos cuidar y en ese contexto es que el pan de muerto tiene su lugar especial en las mesas de las familias y los altares que recuerdan a quienes se adelantaron en el camino, pero que también en su momento gozaron de este alimento típico que cada vez se consume más y con mayor gusto.
Y es que dentro de la tradición, hay algunas panaderías que le han dado un plus a la receta original, adicionando chocolate o algún ingrediente dulce que le da un toque especial al mismo concepto del pan tradicional.