Isaac Flores
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Apenas se había mudado a Londres para trabajar en el Estudio de Diseño de Infiniti, cuando a Sébastien Jesús le encargaron crear los interiores para un auto concepto.

Cinco meses después, el resultado de ese proyecto se convirtió en uno de los vehículos estelares de la semana del coche de Pebble Beach. El Prototype 10 de Infiniti fue presentado el 23 de agosto pasado y su habitáculo llevaba la firma del mexicano.

El vehículo cuenta con un cofre alargado, líneas rectas y una cabina abierta para un solo pasajero. Su aspecto recuerda al de los coches de carreras de los años 60 pero lo mezcla con un futuro de motores eléctricos y superficies lisas.

“Este concepto está inspirado por los speedsters que existían a finales de los 60, pero integrando un lenguaje mucho más futurista”, explica Jesús, egresado de la Universidad Autónoma de Guadalajara y de la Escuela de Diseño Strate de París.

“(El Prototype 10) busca que se presente el paso hacia la electrificación, por ellos los valores de este concept car debían ser la sencillez, la elegancia, pero también el poder y la agilidad”.

Mientras el exterior era trabajado por el diseñador Cho Yongwook, Jesús buscaba complementarlo con una cabina que transmitiera deportividad y minimalismo.

Presentó dos propuestas, la más arriesgada incluía un volante rectangular con tonos en color rojo y montado sobre una base de fibra de carbono de cuatros puntas, que simula ser un ala. Ésta fue la que convenció a los directivos de Infiniti.

“La idea que presenté gustó inmediatamente, que es como un ala, porque realmente representaba la ligereza, no era algo convencional ni algo que uno pudiera esperar de un roadster”, detalla Jesús.

“Para dar el aspecto de ligereza, el vidrio del auto en realidad es un hoja que está sostenida por el ala; el volante es un poquito más rectangular, la idea es que estemos en algo que represente la Fórmula 1”.

De hecho, se carece de una consola y de un tablero. Sólo en el centro del volante se encuentra la pantalla que despliega el velocímetro. La idea, asegura el mexicano, es conectar al conductor con el manejo.

No más de 10 empleados fueron los encargados de desarrollar el prototipo.

Mientras en Londres se le maquetaba digitalmente, en el Centro de Diseño de Japón se cuidaba su progreso, al tiempo que, en Estados Unidos, se fabricaba el único ejemplar. Toda la operación era supervisada por Karim Habib, director ejecutivo de Diseño de Infiniti.

El Prototype 10 viajó a Pebble Beach en un camión de carga con caja cerrada. Se le descargó por la noche ya listo para su presentación. Unos días después de haber sido revelado al público, el propio Habib publicó una foto de la cabina a través de su cuenta de Instagram. La imagen fue acompañada con un mensaje al mexicano.

“El interior: asiento sencillo, volante, estructura ligera y parabrisas”, escribió el directivo.

“Gracias, Sebastien”.