Ana Silvia Lozano Galindo

No hay crimen perfecto, dictan los relatos policiales de la literatura, lo muestran también los programas de televisión que por años han captado la atención de millones de personas alrededor del mundo, sorprendiendo por la forma en que se logran resultados en lo que dura cada emisión.
Películas multipremiadas y otras no tanto, plasman por su parte los alcances de la investigación de un personaje privilegiado por su capacidad de resolución y que con un poco de ayuda desmenuza casos que parecían imposibles para, al final, develar la identidad de quien causó daño, porque ese alguien no alcanzó a perfeccionar su actividad criminal.
Así que un cabello dejado sin intención alguna en el lugar de un crimen, la huella dactilar impresa en una superficie, algo de saliva derramada en un vaso, la sustancia prohibida que se consumió o proporcionó a alguien, pensando en que nadie se enteraría, han exhibido responsabilidades en esas historias de ficción.
Historias que sin ficción ni comerciales, con la intervención de un equipo de más de 125 profesionales, se concretan cada día en Aguascalientes, en un edificio en el que es posible determinar en unos minutos la autenticidad de un billete, de una firma autógrafa, de una factura o una carta de renuncia.

PISTAS Y ESPECIALISTAS. Un sitio que alberga los instrumentos, reactivos y talentos necesarios para determinar la identidad de un individuo que sufrió calamitosa muerte por incineración, del que fue detectado por el intolerable olor de su putrefacción de hace mucho tiempo, o bien donde es posible determinar en dónde más se utilizó un arma, tras el análisis de su casquillo percutido.
El edificio de la Dirección General de Investigaciones Periciales de la Fiscalía General del Estado, es además el lugar en que la tecnología permite extraer el DNA en una muestra humana y luego adjudicar la responsabilidad de una paternidad no reconocida, la consaguinidad entre desconocidos y por supuesto la carga de una muerte sobre el asesino que jura no serlo y sin embargo dejó su huella en el lugar de los hechos; y hacerlo con la garantía de que es 99.99% seguro.
Por eso se le conoce como la “prueba reina de la investigación pericial”, porque es exacta, porque no deja lugar a dudas, porque contra ella, nada se puede refutar.

PRUEBAS CONTUNDENTES. Con más de 28 años de experiencia y labor continua en esta actividad, el director general de Investigaciones Periciales, doctor Jorge Sosa Medina, abrió las puertas de los laboratorios de investigación a El Heraldo y comentó que hoy en día prácticamente en todas las carpetas de investigación hay dictámenes de investigación pericial.
Documentos que aportan elementos técnicos-científicos para que los jueces lleguen a una conclusión, no de percepción, tampoco de creencia ni mucho menos de sospecha, sino todo con el sustento innegable del estudio a fondo de cada elemento encontrado en el lugar en que se suscitó un hecho delictivo.

CERTIFICADOS. La Dirección General de Investigación Periciales cuenta con seis laboratorios certificados por auditores externos de corte internacional y que trabajan bajo protocolos de validez mundial; dos que están en vías de lograr la acreditación y once áreas más, especializadas todas, para que la investigación no se haga preguntando, sino analizando evidencia y que de cada hecho, no quede lugar a dudas.
En ese sentido, Sosa Medina advierte que “sí hay que denunciar; por supuesto que sirve”, porque no se trata de que la autoridad crea o no, sino que indague, explore, estudie y luego saque conclusiones.
En Genética, el área mitocondrial permite trabajar muestras destruidas y poder confirmar su procedencia con toda la seguridad que la ciencia permite; en DNA, la seguridad de algo tan delicado como la identidad de una persona se obtiene con el 99.99% de garantía, y en Tipificación de Genotipos, se determina con exactitud el uso de sustancia, su cuantía e impacto.

OTRAS HERRAMIENTAS. También hay instrumentos de Rayos X, como los de los programas, con los que es posible detectar huellas de uso de armas aun después de haber limpiado el área; la manipulación de superficies y muebles con el fin de esconder una acción indebida y hasta localizar explosivos que en ocasiones se portan en sitios no visibles.
El área de balística está conectada con INTERPOL, su sede ostenta dos constancias de haber logrado la identificación de un arma de fuego que se usó aquí y en una o dos ciudades más, bajo el análisis puntual de la huella del rayado de fábrica que, al igual que la dactilar, es única e irrepetible.
En el área de documentos cuestionados y grafoscopía, se analizan firmas autógrafas, pólizas, cartas de renuncia, pagarés, billetes de todo tipo de denominaciones, identificaciones, facturas, testamentos y especialmente, credenciales de elector que, con todo y el cúmulo de candados de seguridad que la hacen infalsificable, nunca falta el que cree que puede superar la prueba.

ARCHIVO DE VOCES. El área de voces cuenta con un banco de datos de casi mil muestras; el equipo permite aislar la voz y comparar sus tonalidades para la identificación del emisor. Aquí la labor ha sido de gran apoyo tratándose de llamados de extorsión y de secuestros.
Cada día en este recinto se practican de dos a tres autopsias; aquí, los hallazgos se comparten en medio de la cátedra universitaria. El área académica es salón de clases para los futuros médicos y abogados; la higiene del sitio y sus visitantes es extrema, como la discreción de los presentes, quien al salir aprendieron, incluso a callar lo observado.
Las bases de datos, locales y de intercambio de información con instancias nacionales agiliza la identificación de automóviles con reporte de robo.

MÚLTIPLES DISCIPLINAS. Igualmente, hay especialistas en la valuación de bienes muebles e inmuebles, en la integración de dictámenes de ingeniería y arquitectura, de causalidad de choques terrestres con revisión de indicios, cámaras, semáforos, así como contabilidad forense para la determinación de delitos fiscales y financieros.
Investigaciones Periciales cuenta además con una Gerencia de Control de Calidad, porque lo que aquí se hace, debe estar bien hecho ya que de sus resultados depende que se procure la justicia.
En siete años, esta área avanzó de un 40 a un 98% de su personal respaldado con una carrera profesional; en cada área hay especialistas y en cada dictamen hay sustento técnico-científico. No es un programa de televisión ni una película de ficción, sino un centro de investigación en el que se busca para encontrar, porque no, nunca, hay un crimen perfecto.