Hay impunidad en las canchas; lesiones y muertes provocadas en medio de la competencia deportiva, tendrían que ser sancionadas por el derecho penal, sostuvo el juez Francisco Lozano Herrera. Puntualizó que aquellas que son causadas en encuentros deportivos de una persona a otra, encuadran en excluyentes de responsabilidad porque se asumen los riesgos propios del contacto y no hay delito qué perseguir.
Sin embargo, advirtió, cuando las mismas son generadas con dolo, con culpa inexcusable o bien “a la mala”, sí encuadran en materia del derecho penal y debe procederse en consecuencia.
Durante la presentación del libro “Homicidio y las Lesiones en el Deporte” de su autoría y auspiciado por el Poder Judicial y la Universidad Autónoma de Aguascalientes, el juez Lozano Herrera explicó que la obra pretende abordar desde el punto de vista jurídico la problemática que se llega a presentar en las canchas y queda impune.
Y es que sí hay deportistas que se extralimitan en su práctica y pueden llegan a caer en la comisión de un delito ya sea de lesiones o bien de homicidio, por lo que habría elementos para que enfrenten responsabilidades penales y civiles.
Ante la presencia del presidente del PJE, Juan Manuel Ponce Sánchez, y el rector de la UAA, Francisco Avelar González, el jurista explicó que el Código Penal de Aguascalientes como los de todos los estados, tipifican los delitos de lesiones y homicidios sin exclusión, de tal manera que no hay razón para que en el ámbito deportivo, sus participantes no se ajusten a todos y cada uno de los elementos que exigen esos tipos penales.
Expuso que siendo todos ciudadanos, el deporte no es escudo alguno que impida la aplicación del derecho penal cuando hay elementos para hacerlo.
Sin embargo, admitió que en el análisis de la propuesta que constituye su libro, cabe la reflexión respecto de la conveniencia de legislar en el renglón específico que permita a los deportistas y a sus deudos en su caso, alzar la voz y demandar ante tribunales su afectación.
Lozano Herrera consideró finalmente un exceso que por ser deporte haya incluso programas de televisión que destacan “las lesiones más aparatosas de la semana”, en todas las disciplinas posibles, sin que alguien diga algo considerando que por ser deporte, todo está permitido, cuando en el fondo hay impunidad disfrazada.