El Heraldo de Aguascalientes

El IMSS salva la vida de una mujer con infarto

La señora Maricela García Durón comparte que se encontraba en la cocina de su trabajo cuando sintió un dolor agudo en la espalda que se extendió al pecho y al brazo izquierdo, con dificultad para respirar y mover los dedos de las manos, por lo que fue trasladada a la sala de Urgencias del Hospital General de Zona (HGZ) No.1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Aguascalientes.
A su llegada, un equipo interdisciplinario de salud se activó para estabilizarla: se realizó un electrocardiograma, se trombolizó para destapar arterias y fue enviada a la sala de hemodinamia donde le realizaron un cateterismo para determinar la causa del infarto, y una angioplastía para colocarle dispositivos manteniendo así abierta la arteria.
Por lo anterior, la jefa del Servicio de Urgencias, María del Carmen Bonilla Uribe detalló que este protocolo de atención se lleva a cabo con todos los pacientes que presentan síntomas de infarto al miocardio.
“El organismo nos da seis horas para reestablecer el flujo de sangre y oxígeno al corazón y evitar que mueran tejidos. Este tiempo cuenta desde que se presentan los primeros síntomas del infarto, por lo que es de vital importancia que los pacientes lleguen a una sala de Urgencias lo más pronto posible”, subrayó la urgencióloga.
La señora Maricela recibió atención médica en cuestión de minutos, lo que en su caso, se le realizó la angioplastía antes de que transcurriera una hora desde su ingreso al IMSS.
“Para realizar estos procedimientos de rescate, contamos con el apoyo de las salas de hemodinamia en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) de León, Guanajuato, que se localiza a 60 minutos de distancia, así como una sala subrogada que está a 10 minutos de cualquier hospital del IMSS en Aguascalientes.
La oportunidad con que fue atendida la paciente, evitó secuelas y daños permanentes en su corazón, por lo que se reincorporó a la brevedad a su vida normal, sin limitaciones o discapacidad.
“Llamamos a este protocolo de atención urgente Código Infarto, el cual nos ha permitido rescatar al 60% de los pacientes que llegan al hospital con un ataque al corazón. Dicho porcentaje obedece a este protocolo y a pacientes que acudieron de manera inmediata, lo que nos dio tiempo suficiente para actuar”.
La especialista expresó que en muchos casos, el paciente hace caso omiso de los síntomas, “creen que el dolor se va a quitar solo y dejan pasar varias horas antes de ir con el médico. Cuando llegan tarde, sin duda habrá daños y perderán capacidad cardiaca para realizar sus actividades cotidianas… incluso pueden perder la vida”.
En este punto, exhortó a la población en general a que lleven una vida libre de tabaco, alcohol y drogas; hacer ejercicio de manera regular, llevar una alimentación baja en grasas y realizarse un chequeo médico, por lo menos una vez al año.
Los factores de riesgo más comunes para que se presente un infarto son la hipertensión arterial, colesterol y/o triglicéridos altos, sobrepeso, obesidad y mal manejo del estrés.
“No obstante -dijo la urgencióloga-, cada vez son mayores los casos de infarto en jóvenes entre 25 y 35 años de edad que no tienen los factores de riesgo ya señalados, pero que consumen drogas”.
Alertó a quienes están en esta situación, a que se mantengan atentos a cualquiera de los principales síntomas de un ataque al corazón y que acudan al médico sin demora.
Los síntomas pueden ser, presión incómoda en el pecho que irradia hacia los hombros, los brazos, el cuello, la mandíbula o la espalda; ardor, tensión o molestia opresiva en el pecho por cinco minutos o más de tiempo. También, dificultad para respirar sin explicación aparente, molestia constante que parece indigestión o malestar estomacal; mareo, desmayo, ansiedad, náuseas, debilidad o cansancio inexplicable; alteraciones en los latidos normales del corazón con sudor y palidez de la piel.