RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Ganó Claudia Sheinbaum la encuesta de MORENA y es prácticamente la candidata a jefa de Gobierno de la CDMX y con ello es la casi segura ganadora en las elecciones del año entrante. La ley marca ciertos tiempos para hablar de candidatos, precandidatos, campañas y precampañas,  pero la ley no dice que un Partido político no pueda hacer una encuesta para ver quién es su mejor coordinador territorial. ¿Esto que refleja? Bueno pues refleja que cuando hay una persona hábil para la comprensión de la política no se puede estar metiendo reglas, reglas y reglas y plazos, fechas, topes de campaña, etc., porque finalmente la política es también un arte de la elusión, pues se pueden eludir muchas cosas haciendo política. ¿Qué fue lo que hizo López Obrador? Depende a quién se lo pregunte. Si se lo pregunta a Claudia Sheinbaum dirá que hizo un ejercicio democrático interno. Y no por interno tiene que ser visible. Lo que un partido hace dentro de sus cuatro paredes es asunto de ese Partido y no le tiene que importar a nadie más que a ellos. Pero la disciplina de un Partido es la fortaleza de una capacidad de organización hacia afuera. Y si adentro de MORENA ellos inventaron esa simulación de encuesta y los que participaron estuvieron de acuerdo en aceptarlo, tienen también que estar de acuerdo en el resultado; si no hubieran estado de acuerdo se salen desde antes, pero que no haya ahora quien se sorprenda de la manera en que fue el procedimiento.

El tema de la encuesta de MORENA mantuvo, el jueves pasado, atentos a los habitantes de la CDMX. Fueron mil encuestas. Ochocientas en hogares, doscientas en la calle, para dar un resultado y era para ver a quién apoyaban, o a quién veían con más espolones para gallo o gallina entre los morenistas que alzaron la mano para convertirse en el candidato o candidata a jefe de Gobierno de la Ciudad de México por parte de MORENA, que sin duda tiene muchas posibilidades de triunfar.

En la CDMX hay una confluencia de cuatro personajes políticos cuya trayectoria le significa muy poco a la gente y creo que también la encuesta le significó muy poco. Uno de esos aspirantes -Ricardo Monreal- comentó días antes de la encuesta que lo más conveniente sería tener esta consulta y otras dos, que fueran tanto interna como externa, para tener mediciones espejo, para ver si era cierto que una salía igual que la otra y que no podían estar las tres equivocadas o las tres balanceadas. Lo que en lo personal creo es que hay una confluencia de los cuatro aspirantes y esas cuatro confluencias dentro de MORENA no tenían necesidad de una encuesta para saber quién será su candidato, pues quien decidió el candidato fue Andrés Manuel López Obrador. La encuesta pues, fue totalmente inútil, si se toma en cuenta que fue simplemente para tapar el ojo al macho o tapar la decisión del gran elector ya que MORENA es un Partido que tiene propietario. Alguna vez Miguel Ángel Mancera, cuando estaba peleado con Marcelo Ebrard, dijo: “En esta ciudad la Izquierda no tiene dueño” y eso se puede decir de la Izquierda, pero no se puede decir de MORENA, pues ese Partido tiene un dueño; tiene un hombre que con su tenacidad y con su talento político construyó un Partido y lo construyó para hacer lo que a él le conviene, y Andrés puso como su candidato a aquel que le ha servido mejor. ¿Quién le ha servido mejor de esos cuatro? Claudia Sheinbaum, quien tenía un antecedente de confianza extrema de parte de Andrés Manuel, porque siendo la secretaria de Ecología del Gobierno de la Ciudad de México, fue la encargada de la operación ingenieril de los segundos pisos que fue la obra más importante que desarrolló Andrés Manuel en todo su gobierno, aparte del rescate del Centro Histórico, la Plaza Mariana, el inicio del Corredor Turístico de Reforma–La Villa, el arranque de los metrobuses, los programas sociales incluyendo los servicios médicos. Esa fue la labor de Andrés Manuel, pero quien vigiló sus gastos, sus inversiones, su relación con los empresarios en la construcción fue Claudia Sheinbaum y en eso probó lealtad, eficiencia y, hasta donde dicen los que la conocen, honestidad.

Después estaba el caso de Ricardo Monreal que es el político más formado de MORENA. Solamente hay ahí dos del mismo tamaño: Andrés Manuel y Monreal, como políticos que ya pasaron por todos los pantanos  y por todas las hogueras y por todas las trincheras. Ellos dos son los políticos más importantes que tiene MORENA. Y Martí Batres que no es el hombre de la gran confianza de Andrés Manuel, pero sí es el hombre que le ayuda en algunas cosas. Tiene el antecedente de haberse peleado con la gente de Mario Delgado cuando él, Batres, trabajaba en el gobierno de Ebrard, y Ebrard lo corrió por estar haciendo política en favor de Andrés Manuel. Hoy se volvieron a encontrar bajo el mismo paraguas. Martí obviamente no iba a ganar una encuesta ni en su casa. No podía ganar en una confianza total de Andrés Manuel, hasta el extremo de entregarle la operación de más de 130 mil millones de pesos al año.

¿Por qué Claudia Sheinbaum fue la escogida y no Ricardo Monreal? -Los otros dos aspirantes eran relleno-. Monreal dijo porque no lo escogieron a él: “Yo soy de los de antes, que cuando empeña su palabra ¡la cumple!”. ¿Y a quién se lo dijo? ¡Al que le había ofrecido su palabra! Ahora bien, ¿Fue la autopromoción de Monreal la que orientó la decisión de Andrés Manuel a favor de Claudia que fue discreta? A lo mejor. Pero hay un antecedente: Andrés Manuel nunca le ha confiado el manejo de una obra pública, de decenas de miles de millones de pesos a Ricardo Monreal y si le confío la administración y la promoción de la obra más cara del sexenio de López Obrador, o sea los segundos pisos, a la coordinación administrativa y a la operación política de Claudia Sheinbaum, que era secretaria del Medio Ambiente.

Con Ricardo Monreal no va a pasar nada. Va a ser asimilado por la administración de MORENA, en función de lo que MORENA logre en las elecciones del 2018. Si llegaran a ocupar la presidencia de la república los de MORENA, seguramente Monreal podría ser secretario de Desarrollo Social o de Gobernación, o de cualquier otra cosa, pues es un hombre de enorme calificación política como para desperdiciarlo y además ahora ¿A dónde se puede ir? Ni modo que regrese al PRI. Por ello Monreal se va a quedar trabajando en la corriente política a la que pertenece.

EL TEMOR DEL PRI

La información dada a conocer la semana pasada por la Fiscalía Especializada en la Atención de los Delitos Electorales (FEPADE), debe ser realmente muy preocupante para el Partido Revolucionario Institucional, mucho más que para Emilio Lozoya, y le explicaré por qué: Si fueran ciertas las delaciones ocurridas en Brasil, en donde un trío de convictos denuncia que ellos le dieron dinero a Lozoya, una parte durante la campaña electoral y otra parte cuando era director de Pemex, si eso fuera cierto del todo entonces ya no importaría lo que pasó en Pemex, desde luego que importaría porque se trata de un caso de corrupción pero no importaría hacia el futuro porque Pemex y Lozoya no tienen futuro derivado de un proceso electoral que está por comenzar. Pero si se comprueba que alguien le dio cuatro millones de dólares a un hombre cercano al hombre de la campaña, a Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, ahí sí habrá problemas.

Ese dinero pudo haber tenido tres caminos nada más: O me lo quedo, o lo reparto, o lo entrego a la campaña. Nada más. Si se lo quedó quiere decir que le dio una puñalada por la espalda al hoy presidente de México, quien ignorante del asunto todavía lo nombró director de Pemex, donde recibió más dinero por actuar en contra de los intereses de la honestidad que el gobierno preconizaba. Pésimo también. Pero hacia el futuro, ¿qué uso político le pueden dar los adversarios de Enrique Peña electoralmente hablando? ¡Todo! Si eso se llega a comprobar resucitaría todos los procesos de litigio a los cuales se enfrentó en esa campaña y volverían a salir al tema los monederos Soriana y Monex, Videgaray, el PRI, Peña, etc. pero a la sepultura si eso se llega a probar. Si eso sucedió y se prueba pues entonces se pueden ir despidiendo de la campaña del próximo año, porque ya no van a quedar en tercer lugar, van a quedar en el noveno, y en el noveno ¡habiendo ocho partidos!

Es muy peligroso para Lozoya que las indagatorias lleguen a Brasil y se confirmen estos dichos de las personas que han denunciado. Y hay que trazar lo que dijo también, de alguna manera, Javier Coello, el abogado, sobre que hay que buscar en dónde se depositó ese dinero y si fue a dar a las manos de Lozoya. Si fue a dar a las manos de Lozoya sería un corrupto, pero si fue a dar a las arcas del PRI…¡La muerte para el partido político!

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