Fernando López Gutiérrez

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@ferlog14

El motivo principal de la decisión gubernamental para llevar a cabo la transición a la televisión digital se ha expuesto de forma marginal y con poca claridad. Probablemente, por la complejidad del tema, en el ámbito público pocas veces se ha hecho referencia a las posibilidades que este cambio tecnológico brinda para el aprovechamiento eficiente del espectro radioeléctrico como recurso esencial en el desarrollo económico y social del país.

Para entenderlo de manera sencilla, podemos concebir al espectro radioeléctrico como el espacio por el cual transitan las señales de telecomunicaciones. En dicho espacio hay un límite que impide la transmisión simultánea de señales y, por lo tanto, la prestación de una cantidad desmedida servicios a través de un segmento particular de éste.

El gobierno ordena la utilización del espectro y pone este recurso a disposición de las empresas que prestan servicios de telecomunicaciones, mediante concesiones que le generan enormes ingresos y beneficios. El espectro radioeléctrico es un bien del Estado tan importante que su correcto aprovechamiento es un mandato constitucional.

El desarrollo de la tecnología digital amplió las posibilidades de aprovechamiento del espectro radioeléctrico. Mediante el cambio en el uso de señales analógicas —que utilizan los televisores antiguos— por digitales, es posible aprovechar de mejor manera el espectro, ya que por el mismo espacio en que se transmite un canal analógico es posible transmitir dos canales digitales o más y aumentar la oferta de servicios con mejor calidad. En el fondo, lo que se busca con la transición a la televisión digital es poner a disposición del Estado mayor cantidad de espectro y permitir que se obtengan importantes ingresos presupuestales adicionales.

Los beneficios que se deriven del objetivo anterior habrán de observarse en función de las decisiones que el gobierno federal tome al concretar el apagón analógico y la discusión pública debería atender a los diversos aspectos relacionados con este complejo tema; de no ser así, se perderá la oportunidad de evaluar y dar seguimiento oportuno a uno de los cambios más importantes que México lleva a cabo en el sector de las telecomunicaciones.