Mircea Mazilu

Estimados lectores, hoy daremos tregua a la Revolución Mexicana para hablar de una fecha decisiva en la historia de otro país hispanoamericano con un pasado igual de opulento y vulnerable que el de México. Se trata de un día que cambió para siempre el destino de Colombia, una nación en la que en los últimos tiempos ha imperado un desconcierto desmesurado. Se trata del 9 de abril de 1948, el día en que fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán.

Jorge Eliécer Gaitán fue una figura destacada en la Colombia de las décadas de 1930 y 1940. Jurista, escritor y político, muy pronto se convirtió en el principal defensor del socialismo, de la libertad y de los derechos de las capas sociales más desfavorecidas. Al convertirse en un verdadero caudillo popular gracias a las reivindicaciones sociales que garantizaba, se postuló como un importante candidato para la presidencia de 1946 como líder disidente del Partido Liberal y tenía previsto repetir lo mismo para la de 1950 como jefe único del mismo partido. Sin embargo, fue asesinado el 9 de abril de 1948.

Siendo asesinado por un hombre cuyo nombre era Juan Roa Sierra, nunca se supo sobre el verdadero autor de la encomienda y los motivos del crimen. Sin embargo, si se analizara el contexto en el que tuvieron lugar los hechos, la causa de su muerte podría cobrar más sentido: en la elecciones presidenciales de 1946 ganaron los conservadores bajo el liderazgo de Mariano Ospina Pérez y, como Jorge Eliécer Gaitán tenía cada vez más apoyo entre las masas populares, las votaciones de 1950 se preveían desfavorables para el Partido Conservador. Asimismo, durante la fecha del asesinato se llevaba a cabo en Bogotá la IX Conferencia Panamericana, en la cual el presidente estadounidense, Harry S. Truman, invitaba a sus aliados a combatir el socialismo.

Como consecuencia del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, se desencadenó una serie de protestas y luchas en las calles de la capital de Colombia que pasarían a la historia como el famoso “bogotazo”. Como resultado del “bogotazo”, surgió un conflicto aún mayor a nivel nacional conocido con el nombre de “la violencia”. “La violencia” fue una guerra civil no declarada que enfrentó a los conservadores y liberales a lo largo de todo el país entre 1948 y 1958. La pugna se caracterizó por muchos asesinatos, agresiones, persecuciones, terrorismo, demoliciones y otros daños, acabando con la vida de entre 200 y 300 mil personas y forzando a más de 2 millones a la migración.

Por si fuera poco, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y la consecuente lucha entre liberales y conservadores causaron la aparición de dos fuerzas guerrilleras insurgentes de extrema izquierda. Se trata del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quienes le declararían una guerra áspera al estado colombiano, una guerra violenta y asimétrica que perdura hasta hoy en día.

En suma, Jorge Eliécer Gaitán fue una gran personalidad en la historia de Colombia, al exhibirse como un defensor de las clases bajas y enemigo de la clase oligarca, la clase que casi siempre ha dominado la esfera política en los países latinoamericanos. Su asesinato causó una serie de guerras y conflictos que se apoderarían de Colombia por largos tiempos y que él mismo prevería antes de su muerte: la oligarquía no me mata porque sabe que si lo hace el país se vuelca y las aguas demorarán 50 años en regresar a su nivel normal. Han pasado más de 50 años y “las aguas” aún siguen agitadas.

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