Es indispensable que los menores antes de acudir a la escuela, reciban en casa un primer alimento ligero, que puede ir desde un vaso de leche o un plato de fruta, suficiente para aportar la energía requerida para comenzar de manera correcta las actividades diarias.

Fernando Rubio Martínez, supervisor de nutrición en la delegación estatal del IMSS, advirtió que de no atenderse el llamado, los pequeños pueden enfrentar problemas de bajo rendimiento escolar, aunado a problemas de crecimiento.

Si bien los suplementos alimenticios se recomiendan en casos particulares, estos no deben de ser usados de manera excesiva. «Un niño que no está cubriendo sus necesidades nutrimentales, sea de energía o de proteínas, se va a reflejar en su peso o en su talla», recalcó.

También resulta indispensable cuidar que los alimentos no se excedan las porciones, para evitar problemas relacionados con sobrepeso y obesidad.