Llaman organizaciones de la sociedad civil a las autoridades de salud a reactivar las reuniones con el Consejo Estatal de Prevención del VIH ante la serie de irregularidades que persisten en la atención de pacientes con enfermedades de transmisión sexual, destacó el presidente de la Fundación VIHDA, Marco García Robles.
El activista social externó a El Heraldo la preocupación de las organizaciones civiles, luego de que desde hace más de un año no ha habido una reunión del Consejo Estatal de Prevención del VIH, mejor conocido como el Coesida, que es un órgano de consulta ciudadana participativo y que debería de seguir algunas de las políticas públicas en esta materia.
“No se nos ha convocado, no se ha renovado y pues es una preocupación constante. Creo que ya hay un titular o una encargada de esta materia, del Programa Estatal del VIH, pero tampoco nos ha sido presentado de manera oficial, entonces me parece que hay una desvinculación entre el sector salud, entre el ISSEA y las organizaciones de la sociedad civil que colaboramos en lo que a final de cuentas tendría que ser el trabajo del sector oficial”.
En tal sentido, Marco García Robles indicó que ha habido un incremento reciente de otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis, además de que por parte del IMSS han notado una muy lenta atención de esta problemática en lo particular y a nivel de los hospitales del ISSEA, han visto que hay una tardanza en la realización de algunos estudios de laboratorio.
“Esas son algunas de las razones por las que queremos tener ese encuentro del Coesida, porque parece que la realidad está rebasando a los programas institucionales”.
Asimismo, comentó que otro asunto que está en debate importante, es el asunto de los tratamientos preventivos antiretrovirales, que es una tendencia a nivel mundial de uso preventivo, que ya se está realizando en la Ciudad de México y se pretende implementar en otras entidades como Jalisco, particularmente en Puerto Vallarta, para frenar las infecciones sobre todo en población vulnerable, como trabajadores y trabajadoras sexuales, usuarios de drogas y demás.
“Es un programa que no hemos visto que se quiera implementar en Aguascalientes, pero es algo que se tiene que realizar a fin de cuentas. Obviamente este tipo de programas son muy costosos por el tipo de medicamentos, pero no está por demás ver la posibilidad de su implementación”.