Alberto Bortoni
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El gusto de Arnold Schwarzenegger por los autos es bien conocido, incluso quizá fue el responsable de poner a Hummer y sus vehículos civiles en el mapa.

Pero de toda su colección que incluye un Mercedes-Benz SLS AMG, un vehículo militar Dodge M37 y un tanque M47 Patton, hay uno que llama especialmente la atención. Se trata de Excalibur, un coche que nació en Estados Unidos en los sesentas para honrar a los Mercedes de los treintas.

El auto es auténticamente una réplica de lo que Mercedes producía en los treintas; pero falla estéticamente en muchas de las proporciones. No es fácil intentar ser un 540K o un SSK; aquellos eran coches diseñados y fabricados sin ninguna limitación en presupuesto o tiempo.

Y no es que el Excalibur fuera un coche económico, pero la compañía tenía que usar componentes fabricados por las grandes armadoras americanas. Es considerado como el primer coche réplica en Estados Unidos y originalmente estaba basado en un chasis y tren motriz de Studebaker aunque después utilizó componentes de Chevrolet.

En los ochentas el Excalibur se vendía en un precio alrededor de 47 mil dólares. No era la mejor época para la industria automotriz y la compañía quebró en 1986. Después se intentó revivir un par de ocasiones, sin mucho éxito.

Hoy los Excalibur se venden en un rango entre 30 mil y 70 mil dólares dependiendo de las condiciones del auto.

En total se produjeron alrededor de 3 mil y, aunque tiene poco valor como un coche de colección comparado con los Mercedes que pretendía imitar, el auto sigue siendo una pieza exótica.

Schwarzenegger tiene otras piezas interesantes dentro de su colección que quizá van más con la personalidad del «gobernator», como su Hummer H1 o su Porsche 911 Turbo, pero, siendo una estrella de cine, tiene sentido que tenga un Excalibur, un gusto exótico.