Gerardo Muñoz Rodríguez

El desarrollo tecnológico avanza de manera constante en la mayoría de los sectores en el mundo. Sin lugar a dudas, el mercado financiero es uno de los que está sujeto a una firme actualización. Es por tal motivo, amable lector, que en esta ocasión quiero aburrirlo con un tema que ha cobrado mucha relevancia a nivel mundial y es indispensable conocer los riesgos a los que se puede estar inmerso; las monedas virtuales. Indaguemos.

En 2009 fue creado, buscando ofrecer alternativas de pago al margen de las divisas corrientes, la moneda virtual más usada en la actualidad conocida como Bitcoin. Una combinación de redes de computadoras, criptografía y una serie de softwares fue posible erigir este instrumento, sin la necesidad de que una entidad, gobierno o banco central, la emitiera o controlase. Funciona como un sistema de pago a través de internet a partir de una cadena digital que registra la información de cada transacción que se realiza.

Existe gran auge de esta criptomoneda ya que los inversionistas insisten por hacerse posiciones de este activo, como una inversión a corto plazo con rendimientos sumamente elevados. Esta demanda, es la que ha permitido comprender el por qué existe un tendencia ganadora en su cotización. Es importante mencionar que la cantidad total de unidades de bitcoin está fijada en 21 millones, lo cual marca una diferencia fundamental con otra clase de activos cuya oferta es variable. En este caso se trata de un recurso limitado y que por lo mismo presenta una cierta disponibilidad que no puede expandirse en lo largo del tiempo.

Para poder verificar el saldo que se tiene o inclusive, recibir o realizar movimientos de estas monedas, es necesaria la instalación de un software que permita el uso de la plataforma. Estas carteras virtuales de criptomonedas también sirven para lograr la adquisición bitcoins por divisas usuales en los mercados financieros. Estas funcionan como las casas de cambio habituales, los cuales se llevan una pequeña comisión por la comercialización de todo tipo de capitales.

Se ha presentado un incesante interés por este tipo de mercado de divisas online. Según datos de coinmarketcap, el nivel capitalización total de este mercado superó los 78 mil millones de dólares. De los cuales, bitcoin ocupa cerca del 50 por ciento de este volumen. El precio de esta moneda alcanza los 2 mil 200 dólares, más del máximo registrado por el oro.

Sin embargo, estas monedas están expuestas a un riesgo muy elevado. Además de que es un bien bastante especulativo, se encuentra expuesto a fraudes cibernéticos. En 2014, mientras su cotización se encontraba en pleno apogeo, MTGox, una de las plataformas más fuertes en su momento, sufrió un ataque y fueron robados más 740 mil bitcoins de los usuarios. Recientemente vimos como usando el virus WannaCry, los hackers responsables exigieron un pago en Bitcoins para liberar los ordenadores secuestrados. En concreto, 17 céntimos de Bitcoin por cada equipo.

De igual forma, y cómo funcionan la mayoría de los software, si por alguna razón se estropea el dispositivo o se formatea, pueden presentarse serios problemas para recuperar la inversión, lo que presenta otro obstáculo para su aprobación.

Es por esto, que la credibilidad de este tipo de moneda y el poco respaldo que se ofrece a los inversionistas, no han permitido que sea una transacción aceptada en todo el orbe. A pesar de esto, existen varios países que ya han adoptado este tipo de avenencias como moneda de pago legal; Japón, Rusia, Brasil y la Unión Europea, son algunos de los ejemplos.

En México, la regulación aún se encuentra lejos de poder ser aprobada y que estas puedan ser utilizadas indistintamente. Lo que es una realidad es que este tipo de transacciones van a llegar a todo el mundo en algún momento dado, es por eso la necesidad de comenzar a familiarizarse con estas divisas virtuales, ya sea como moneda de cambio y/o activo.

 

Twitter: @GmrMunoz