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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “El amor es ciego… pero el matrimonio le devuelve la vista”, aunque esta frase puede sonar como una irónica broma, en realidad tiene una base científica, según la teoría sobre la química del amor del siquiatra Juan José Flores Dóñez.
Invitado por la Sociedad de Alumnos de la Licenciatura de Psicología de la UDEM, el médico ofreció una conferencia en el campus en el marco del Día de San Valentín.
De acuerdo con la charla, la razón por la que los defectos de la pareja suelen aflorar luego del matrimonio, es que termina la etapa del enamoramiento, y la persona empieza a razonar las características de su “media naranja”.
“El enamoramiento dura tres años máximo, y cuando termina entra el juicio y el razonamiento, y ahí es donde puede saberse si es amor verdadero o no”, dijo el integrante del Colegio de Médicos Psiquiatras de Nuevo León.
Los “síntomas” propios de un enamoramiento, como sudoración, nerviosismo, ansiedad o enrojecimiento de las mejillas tienen una explicación científica, pues son causados por los procesos químicos que se generan en el organismo, explicó.
“Al ver a alguien que nos gusta, liberamos neurotransmisores a través del sistema nervioso central, particularmente de un área que se llama hipotálamo.
“Esa área cerebral manda señales a diversos órganos del cuerpo, para que se dé la palpitación, el nerviosismo o las mejillas rojas”, agregó Flores Dóñez.
Y mientras más enamorada se encuentre la persona, más sustancias libera, señaló el médico, y algunas de éstas son la dopamina, que está relacionada con el placer, y la feniletilamina, que tiene que ver con el deseo.
“Perder la cabeza por alguien” es una condición que también encuentra su explicación en la ciencia, ya que al sentir enamoramiento, disminuye la producción de serotonina, una sustancia que funciona como un freno que hace razonar más la situación amorosa, explicó el médico.
“Cuando uno se enamora, la serotonina baja, y no hay freno, por eso no te importa lo que digan los demás, o los defectos de tu pareja”.
Y aunque es posible que alguien se enamore infinidad de veces en su vida, sólo una vez experimenta amor verdadero, dijo el siquiatra.
“Cuando hay amor verdadero se libera una sustancia llamada oxitocina, que tiene que ver con el apego, similar a lo que liberan las madres cuando nace su bebé”.
El apego se da solamente una vez, señaló Flores Dóñez, porque intervienen intereses mutuos que se comparten con una persona y difícilmente se llegan a vivir con otra.
“Es por eso que un gran porcentaje de personas mueren un año o dos, después de la muerte de su pareja, quien fue su amor verdadero”, opinó, “y esto se da en mayor grado entre los hombres”.