Uno de los mejores antídotos contra la violencia, al cual no se le ha dado la debida importancia, es la educación, señaló el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Francisco Avelar González.
Agregó que si queremos que en México las estadísticas de asesinatos y de violencia en general no sigan elevándose, es prioritario que abordemos el tema ya no como meras víctimas o testigos, sino como corresponsables.
Planteó que buscar estrategias que no dejen toda la carga al Poder Judicial y a los organismos de seguridad pública del país, sino que aborden la raíz de la creciente criminalidad del país en los últimos años, será fundamental para obtener resultados.
En ese sentido, expuso que la educación integral y participativa, que rechace la corrupción, impunidad, ilegalidad y la resolución de conflictos con el daño físico, aun en sus manifestaciones más mínimas, deber ser uno de los pilares para lograr un cambio significativo.
Avelar González indicó que el estudio multifactorial del incremento de las cifras del crimen en los últimos 10 o 12 años, permitirá centrar la atención en las raíces o las causas últimas de la violencia generalizada, para a partir de ahí invertir en el desarrollo de campañas preventivas y nos sólo en acciones correctivas o paliativas, como ha sucedido.
Refirió que “si consideramos que estadísticamente las personas con menores posibilidades de involucrarse en un homicidio son quienes cuentan con estudios de licenciaturas y más aun de postgrado, entonces parece razonable suponer que, a mayor educación, mejor control de la violencia física letal”.
En ese sentido, subrayó que invertir decididamente en la formación educativa integral de los ciudadanos impactaría de forma significativa en la disminución del índice de asesinatos y otras formas de violencia.
Finalmente, explicó que un factor más a tomar en cuenta es que si aumenta la sensación de inclusión y satisfacción en los sectores que se sientan o estén desatendidos o apartados, disminuiría proporcionalmente el índice de violencia.