Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, el pasado lunes, 286 mil alumnos de educación básica regresaron a las aulas de nuestro Estado. Con el inicio de un nuevo ciclo escolar, se renueva la esperanza de que la calidad educativa en Aguascalientes y México alcance los estándares idóneos para formar niños y jóvenes debidamente preparados en el aspecto humano y cognitivo para ser personas de bien, productivas y competitivas, que contribuyan decididamente al desarrollo de su comunidad y su entorno. Iniciamos, pues, un nuevo calendario escolar con un total de 200 días efectivos de clase, esperando que ahora sí se cumplan y no se den interrupciones, como ya aconteció a principios de este año.
Arrancamos esta travesía con buenas noticias, tales como los extraordinarios esfuerzos que hace el Gobierno del Estado para impulsar la educación en Aguascalientes, traducidos en la entrega gratuita de uniformes escolares a los 286 mil alumnos ya comentados, así como la dotación de 156 mil paquetes de libros y 215 mil de útiles escolares y la puesta en marcha de 512 escuelas de tiempo completo. Adicionalmente, hay que resaltar que, en lo que va de la administración del Ingeniero Carlos Lozano de la Torre, se han construido 44 nuevos planteles educativos para ampliar sustancialmente la oferta de espacios.
A todo este alentador empuje a la educación por parte de las autoridades estatales, habrá que agregarle los esfuerzos del Presidente Enrique Peña Nieto, quien anunció, el mismo lunes, que se invertirán este año poco más de 7,500 millones de pesos en 20 mil primarias y secundarias públicas de todo el país, con el fin de mejorar sus condiciones de infraestructura y equipamiento, así como, en lo que corresponde al “programa de escuelas de tiempo completo”, se ampliará este esquema en 7,833 planteles durante este ciclo escolar, por lo que en todo el país habrá un total de 23,182, en los que estudiarán 3.4 millones de niños y jóvenes que se beneficiarán con 400 horas adicionales de clase.
Aunado a lo anterior, hay que considerar que, en la visita a la entidad del Subsecretario de Educación Media Superior de la SEP, se colocó la primera piedra del bachillerato que se edificará en la Casa del Adolescente (inversión de 45 millones de pesos) y se adelantó que se construirán 48 nuevos telebachilleratos comunitarios.
Sin embargo, todas estas destacables acciones de nuestras autoridades para mejorar las condiciones en que se desenvuelve la política educativa nacional y local, deben venir acompañadas del compromiso y entrega de los 1.12 millones de docentes que tienen a su cargo la enorme responsabilidad de instruir a nuestros niños y jóvenes, así como de los miles que quieren integrarse a la carrera magisterial y también de los padres de familia, quienes somos los principales responsables de propiciar una educación integral en nuestros hijos, desde el hogar y, sobre todo, con nuestro ejemplo.
En lo tocante al sector magisterial, los resultados de los exámenes aplicados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), ahora como organismo público autónomo, con motivo de los concursos de oposición para el ingreso al servicio profesional docente en educación básica y media superior para el ciclo escolar que comienza, caen como un “balde de agua helada”, al más puro estilo del reto de moda llamado #IceBucketChallenge (“desafío del cubo de hielo”), que está siendo aceptado por diversas personalidades del sector empresarial, los deportes y los espectáculos de todo el mundo para ayudar económicamente a los enfermos de un tipo específico de esclerosis.
¿Por qué digo “balde de agua fría”? Porque resulta que, de todos los sustentantes de la prueba y que aspiraban a ocupar una plaza como maestros en alguna primaria, secundaria o bachillerato del país, solamente 4 de cada 10 resultaron “idóneos”, por no decir “aptos”, para ingresar al servicio profesional docente (51,471 de un universo de 130,503 postulantes), lo que nos quiere decir que, independientemente del desempeño de los maestros que hoy en día están en las aulas, la mayoría de los que pretendían ganarse, de forma legítima (resultado de la reforma educativa), un lugar como docentes en el sistema educativo nacional no cuentan con el perfil requerido para ello, por falta de conocimientos, habilidades y/o responsabilidad ético profesional.
El propio INEE calificó como “preocupantes” dichos resultados, sobre todo en áreas como el inglés, el francés, las artes, la educación física y la educación para indígenas, en donde los índices de “idoneidad” no superaron el 30%.
Tristemente, Aguascalientes no sale bien librado de este ejercicio evaluador, ubicándose en el sitio número 27 a nivel nacional, sólo por debajo de las Baja Californias, el Distrito Federal, Colima y Querétaro. En nuestro caso, de 2,172 aspirantes a maestro que aplicaron la prueba, sólo el 47% obtuvieron el status de “idóneos” (1,030 de esos 2,172). Vaya que esto implica una mancha importante para el magisterio del Estado, que siempre se ha caracterizado por ser uno de los mejores del país.
En conclusión, la mejora educativa es responsabilidad de todos, autoridades, maestros, estudiantes y padres de familia. Es momento de cerrar filas para comprometernos con esta tarea, la cual, sin lugar a dudas, siempre será la que más abone al desarrollo de nuestro Estado y nuestro país.
Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

Correo electrónico: carlosromo38@hotmail.com
Twitter: @josecarlos_romo

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