RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El lado oscuro de la economía nacional se impuso: 0.1, lo cual es una recesión, la que ya estaba cantada desde el segundo trimestre del año pasado, cuando ya se tenían los datos del primer trimestre; desde entonces se notaba una marcada desaceleración en las tasas de inversión de capital bruto fijo, las cuales nunca engañan pues son inversiones de mediano y largo plazo, y por supuesto también en que mas allá de los índices de confianza en la venta de bienes duraderos, por ejemplo automóviles y asimismo el financiamiento de casas empezó a decaer. La industria de la construcción empezó a dar señales de tumbos a partir de mayo, aunque hay que decir que esto ya se veía desde finales de 2018, pero el 2019 terminó con una caída prácticamente del 10% en infraestructura, construcción de vivienda, espacios comerciales, etc. Todo esto se vino abajo y estos indicadores fueron consolidando lo que ya se tenía como expectativa que ni con el Buen Fin ni con nada el conjunto de la economía iba a salir adelante.

Desde luego que Pemex es muy importante en todo esto y hay quienes opinan que si se quita Oíl & Gas la economía mexicana no estaría tan contraída. Y puede ser si se ve por regiones nos damos cuenta que efectivamente los estados petroleros son los que tienen las mayores caídas -Veracruz, Campeche, Tabasco, etc.-, y los resultados de PEMEX desafortunadamente no han sido positivos. Tampoco ha funcionado como se esperaba que funcionara la estrategia de distribuciones de apoyos directos a las personas. Por un lado tenemos a un Petróleos Mexicanos que desafortunadamente se le dio un gran apoyo como lo es el DUC -Derecho de Utilidad Compartida- que se le disminuyo para poderle canalizar cerca de 100 mil millones de pesos, llamémosle de condonaciones fiscales a Pemex, para que lograra un promedio de 1 millón 830 barriles diarios a lo largo del año, pero no se logró pues quedo a deber prácticamente más de 140 mil barriles diarios y eso tuvo efecto negativo sobre la cadena productiva.

Lo anterior no quiere decir que Pemex haya sido solamente un lastre porque hay que reconocer que empezó a echar andar toda una serie de infraestructuras de perforación y de exploración que van a rendir frutos, pero no tan inmediatos como se esperaba. Por ejemplo las nuevas plataformas sumergibles: la Cantarell IV.

Ahora bien, ¿La economía mexicana dónde es exitosa? En la parte primaria, en la parte agroindustrial sin lugar a dudas México es un éxito. Las 125 mil toneladas de aguacate que se exportaron a Estados Unidos para el Super Bowl solamente es una fracción del millón doscientas mil toneladas que la región michoacana en medio de una situación violentísima exporta al país vecino. Si las cosas pudieran estar mejor en materia de seguridad y gobernabilidad en nuestro país y en Michoacán, sería otra historia totalmente, porque los huertos de aguacate son maravillosos, sin embargo los propietarios tratan de mantenerse en las ciudades, en las zonas más seguras limitando obviamente la productividad que la riqueza que genera el llamado “oro verde”, o sea el aguacate, no se está reflejando en los niveles de vida de la población pues temen que los chantajeen, que los agarren a balazos, que los secuestren o que los extorsionen.

También hay una fuerte exportación de otros productos como el tequila o cerveza. Tenemos un crecimiento relevante, por ejemplo en la parte de granos México va a empezar a exportarlos, pues afortunadamente la sequía no tiró la producción de maíz de manera grave, la que sí tiró fue la de frijol en un 40%.

Lo que sí es una lástima es que el problema de salud que se está dando actualmente en China afectó a las primeras exportaciones de plátano, pues 37 empresas tabasqueñas, chiapanecas, de Colima, etc., que comenzaban a exportar dicho producto, vieron suspendidos los envíos. Sin duda el problema de los chinos ha hecho que entren en pánico las bolsas y la economía mundial, porque el efecto que puede tener sobre el comercio global al cerrarse las fronteras por protección ante el riesgo de contagio alientan el comercio, alientan la emisión de las cartas crédito y un sector que también se verá muy golpeado es el turismo. Solo hay que recordar que el año pasado vinieron a nuestro país cerca de 220 mil turistas chinos y los asiáticos sí gastan.

A los mexicanos lo que nos debe preocupar es que el proceso de reestructuración del sistema público de salud es muy deficiente. Se ha comprado solamente el 50% del abasto de productos médicos que requiere el sistema público de salud en la última licitación del 24 de diciembre, falta comprar la otra mitad. Por ello el gobernador Martín Orozco ha estado peleando con el gobierno federal sobre los alcances del Insabi al desaparecer el Seguro Popular, pues deja hasta cierto punto en estado de indefensión a los gobiernos estatales ya que tendrán mayor carga de pacientes y menor presupuesto. Pero no falta mucho para saber cómo se solucionará esto para nuestra entidad.