Cuando menos el doce por ciento de la comunidad estudiantil universitaria, en especial de los primeros semestres de las diversas carreras, enfrenta problemas con el consumo de alcohol en el estado de Aguascalientes, lo que ocurre significativamente cada viernes y sábado, reconoció el director de educación media y superior del IEA, Américo Colón Villán.

“Por fortuna, el comportamiento de los universitarios cambia diametralmente durante el primero y segundo semestre, pues dejan de ocuparse de molestar o agredir a sus compañeros, pero al sentirse más grandes comienzan a abusar de otros aspectos como el consumo de bebidas embriagantes”.

El funcionario criticó la promoción que comienzan a hacer muchas empresas de antros y bares para que los jóvenes acudan desde los jueves a consumir esos productos que no son positivos para su desarrollo personal, pues de por sí existe desbandada de los jóvenes cada viernes y sábado.

Aseveró que este fenómeno ocurre en todas las instituciones de educación superior, tanto en la Autónoma, en las tecnológicas y en las escuelas normales, las cuales instrumentan diversas acciones para sensibilizar y concientizar a los jóvenes estudiantes de las posibles consecuencias que pueden enfrentar en lo personal e incluso académicamente, si no le ponen control para ingerir alcohol.

“Muchos jóvenes no consumen alcohol durante la semana, pero los viernes comienzan a beber mucho ese tipo de productos, motivo por el cual las instituciones de educación superior en todas sus modalidades desarrollan programas para concientizar a los muchachos para que no recurran a ellas con el pretexto del fin de semana o fiestas diversas”.

Asimismo, señaló que el Instituto de Educación trabajará intensamente para propiciar una mejor relación entre pares en cada una de las instituciones educativas de Aguascalientes, incluidos los grados universitarios, en donde se presentan menos problemas a causa del bullying, pero se registran otras situaciones que deben prevenirse para mejorar las relaciones interpersonales.

“Afortunadamente, en la medida en que crecen los muchachos, las actitudes de estar agrediendo verbal o físicamente a sus compañeros se reduce significativamente, lo cual sí se presenta en los grados de secundaria y bachillerato, pero en el nivel universitario han desarrollado más respeto hacia sí mismos y hacia los demás, se transforman en jóvenes que piensan en cosas más serias que en andar vacilando o molestando a sus compañeros de clase”, concluyó.