Jesús Eduardo Martín Jáuregui

Ayer en el Senado, la senadora panista Indira Rosales pidió a Alfonso Burrazo que “pensara dos veces antes de mentir a los mexicanos”. ¡Qué puños de esperanzas! Si no puede pensar una, menos dos veces

Desde anoche al conocer la noticia del asesinato de los miembros de la familia LeBarón en Chihuahua, un helado vacío se incrustó en mis entrañas y un nudo atenaza mi garganta. Se acentuó esta mañana con la “confusión” de nuestras máximas autoridades. Hoy no tengo palabras, perdón, pedí prestadas.

Civilización de Jaime Torres Bodet

Un hombre muere en mí siempre que un hombre
muere en cualquier lugar, asesinado
por el miedo y la prisa de otros hombres.
Un hombre como yo: durante meses
en las entrañas de una madre oculto;
nacido, como yo,
entre esperanzas y entre lágrimas,
y como yo feliz de haber sufrido,
triste de haber gozado,
hecho de sangre y sal y tiempo y sueño.
Un hombre que anheló ser más que un hombre
y que, de pronto, un día comprendió
el valor que tendría la existencia
si todos cuantos viven
fuesen, en realidad, hombres enhiestos,
capaces de legar sin amargura
lo que todos dejamos
a los próximos hombres:
el amor, las mujeres, los crepúsculos,
la luna, el mar, el sol, las sementeras,
el frío de la piña rebanada
sobre el plato de laca de un otoño,
el alba de unos ojos,
el litoral de una sonrisa
y, en todo lo que viene y lo que pasa,
el ansia de encontrar
la dimensión de una verdad completa.
Un hombre muere en mí siempre que en asia,
o en la margen de un río
de áfrica o de américa,
o en el jardín de una ciudad de europa,
una bala de hombre mata a un hombre.
Y su muerte deshace
todo lo que pensé haber levantado
en mí sobre sillares permanentes:
la confianza en mis héroes,
mi afición a callar bajo los pinos,
el orgullo que tuve de ser hombre
al oír en platón morir a sócrates,
y hasta el sabor del agua, y hasta el claro
júbilo de saber
que dos y dos son cuatro…
Porque de nuevo todo es puesto en duda,
todo se interroga de nuevo
y deja mil preguntas sin respuesta
en la hora en que el hombre
penetra a mano armada
en la vida indefensa de otros hombres.
Súbitamente arteras,
las raíces del ser nos estrangulan.
Y nada está seguro de sí mismo
ni en la semilla el germen,
ni en la aurora la alondra,
ni en la roca el diamante,
ni en la compacta oscuridad la estrella,
¡cuando hay hombres que amasan
el pan de su victoria
con el polvo sangriento de otros hombres!

 

 Ellos vinieron, por Martin Niemöller

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar
.”

Instrucciones para su uso en México. Sustitúyase “nazis” por “mal portados”, en lugar de “comunistas” puede usar “migrantes”, en vez de “social demócratas” úsese “conservadores”, por “sindicalistas” puede utilizar “fifís”, y “los judíos” cámbiese por “menonitas”.

Lamentaciones de Jeremías (30) (fragmento) Biblia Reina-Valera

Desahuciado es tu quebrantamiento, y dificultosa tu llaga.

13 No hay quien juzgue tu causa para salud: no hay para ti eficaces medicamentos.

14 Todos tus enamorados te olvidaron; no te buscan; porque de herida de enemigo te herí, con azote de cruel, á causa de la muchedumbre de tu maldad, y de la multitud de tus pecados.

15 ¿Por qué gritas á causa de tu quebrantamiento? Desahuciado es tu dolor: porque por la grandeza de tu iniquidad, y por tus muchos pecados te he hecho esto.

16 Empero serán consumidos todos los que te consumen; y todos tus afligidores, todos irán en cautiverio; y hollados serán los que te hollaron, y á todos los que hicieron presa de ti daré en presa.

17 Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas

Profecías y dichos que dijo el rey Nezahualcoyotzin (fragmento)

Fernando Alva Ixtlixóchitl.

En tal año como éste se destruirá este templo, que ahora se estrena ¿quién se hallará presente?, ¿si será mi hijo o mi nieto?, entonces irá a disminución la tierra y se acabarán los dioses de suerte que el maguey siendo pequeño y sin sazón, será talado; los árboles siendo pequeños darán fruto, y la tierra defectuosa siempre irá a menos: entonces la malicia, deleites )’ sensualidad, estarán en su punto, dándose a ellos desde su tierna edad los hombres y las mujeres; y unos a otros se robarán las haciendas. Sucederán cosas prodigiosas: las aves hablarán, y en este tiempo llegará el árbol de la luz, y de la salud y sustento. Para librar a vuestros hijos de estos vicios y calamidades. Haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.

La Comedia. Canto III (fragmento). Dante Aligheri

— Maestro, dime lo que estoy oyendo,
y quién es esa gente que gimiendo,
tan dominada del dolor parece.
Él respondió:

Tal mísera existencia
llevan aquellos que al vivir no hicieron
ni bien ni mal, pues todo lo pusieron
a su comodidad y conveniencia
.
Mezclada va esta burda descendencia,
con los ángeles que se mantuvieron
neutrales y que —infames— sólo dieron
a Dios, que les dio el ser, indiferencia.
Los repugna lo mismo la Justicia
que la Misericordia, rechazados
igualmente del Cielo y del Infierno,
abyectamente arrastran su inmundicia
y de todos los mundos despreciados,
es el olvido su destino eterno.
Pasa de largo, pues no valen nada.

Ayer, dolido, lastimado, privado de sus seres más queridos Julián LeBarón acusó: los responsables somos 130 millones de mexicanos que hemos soportado estos gobiernos.

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