En el 2018, el invento milenario de los fuegos artificiales ya encontró a su reemplazo: los drones.
“Intel ha estado trabajando con la manera de dar espectáculos con drones desde hace unos tres años y así desarrollamos nuestros Shooting Star Drones”, dijo Anil Nanduri, vicepresidente y gerente general de Intel Drone Group.
Si has estado al pendiente de los últimos eventos deportivos del mundo, quizá los hayas visto: estuvieron en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de 2017, durante la presentación de Lady Gaga. Y más recientemente, en las ceremonias de Apertura y Clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang.
“Si piensas en lo que es un espectáculo de luces artificiales, desde luego que comparar a los drones con los fuegos pirotécnicos puede sonar muy fuerte. Pero nos gusta decir que esta tecnología ofrece incluso más que los fuegos artificiales”, aseguró Nanduri.
Los drones Shooting Star de Intel pesan 330 gramos, miden menos de 40 centímetros de ancho, tienen luces LED de colores y pueden elevarse hasta mil 500 metros de altura con un tiempo máximo de vuelo de 20 minutos. No suenan muy distintos a otros drones comerciales, pero la diferencia viene cuando vuelan en enjambre.
Los vuelos simultáneos pueden involucrar desde 100, 300 o hasta 500 aeronaves a la vez, aunque en los Olímpicos de Invierno la empresa obtuvo un récord Guiness por volar mil 218 drones al mismo tiempo. Y, aunque puedas imaginar que más de mil pilotos estuvieron ahí para volarlos en sincronía, en realidad la mayor parte del trabajo se la llevó la inteligencia artificial.
“La animación es creada en una herramienta de creación 3D como Maya o 3DMatch. Lo que tienes que hacer después es simular la animación, así que ni siquiera tienes que volar los drones para verla en acción, porque la creas en una computadora desde donde decides si será una animación para 100 drones o para 500”, explicó el ejecutivo, que trabaja en Intel desde 1997.
Una vez finalizada la animación, lo que sigue es ‘exportarla’ a los drones para que puedan volar de forma coordinada para ejecutarla, lo que según Nanduri, toma sólo unos minutos. Normalmente, un espectáculo de drones Shooting Star dura entre 8 y 10 minutos, pues se toma en cuenta la batería que los dispositivos gastan para despegar, aterrizar y acomodarse.
“Los drones no sólo son una exhibición de luces en el cielo como los fuegos artificiales”, dijo Nanduri.
“Son animación, narración de historias, despliegue de logos, palabras, toda una gama de espectáculos de alta precisión”.
Hasta el momento, Intel es la única empresa en proveer servicios de espectáculos con drones. Los Shooting Star no están a la venta, y sólo sus empleados saben cómo manejarlos.
Además de eventos como los Olímpicos, los drones de Intel se han presentado en espectáculos privados y públicos en Kuwait, Indonesia, Estados Unidos e incluso México. A finales de 2016, Coca-Cola los contrató para exhibir un show navideño en Monterrey. Según Intel, sus drones pueden volar en cualquier lugar del mundo, siempre y cuando las leyes locales sobre vehículos aéreos no tripulados lo permitan.
El precio, en cambio, dependerá de cuánto tiempo sean usados los drones y cuántas veces se repita la animación.
“Si vas a hacer un espectáculo todos los días por todo un año, el costo baja muchísimo y es muy competitivo contra lo que gastarías en fuegos artificiales”, concluyó el ejecutivo.