El Heraldo de Aguascalientes

Donación de órganos: Un acto generoso

El pasado 3 de abril se dio a conocer que la Cámara de Senadores aprobó reformas a la Ley General de Salud en materia de Donación y Trasplantes.
Estas reformas contemplaban que las personas a partir de los 18 años se convirtieran en donadores automáticos de órganos y tejidos al presentar muerte encefálica y si ellos no estaban registrados como no donadores.
La modificación no consideraba el consentimiento de los familiares a la donación de los órganos o tejidos del individuo.
Estas medidas hicieron que la comunidad médica expresara su desacuerdo.
Representantes de la Sociedad Mexicana de Trasplantes, Sociedad de Trasplantes de América Latina y el Caribe, Comité de Bioética, ISSSTE y Colegio Mexicano de Medicina Crítica, solicitaron mediante una carta a la Cámara de Diputados que no se aprobaran estas medidas.
Según el Artículo 324 de la actual Ley General de Salud, tiene que haber un consentimiento tácito del donante cuando no haya manifestado su negativa a que su cuerpo, o componentes, sean utilizados con fines de trasplantes, siempre y cuando se obtenga también el consentimiento de cualquier familiar.
“La comunidad médica que trabajamos en el área de donación y trasplantes, no consideramos que sea la mejor forma de incrementar la donación y por ende los trasplantes, dijo María del Rosario Muñoz Ramírez, coordinadora de Donación y Trasplantes del Colegio Mexicano de Medicina Crítica.
“No estamos en contra de la donación, pero sí en que se elimine el consentimiento familiar.
“El objetivo de la reforma de Ley es bueno, el incrementar el número de donación con la finalidad de disminuir el número de pacientes que se encuentran en lista de espera”, comentó la especialista.
Muñoz Ramírez enfatizó que tampoco se consultó con las sociedades científicas involucradas en la materia como la Sociedad Mexicana de Trasplantes, coordinadores hospitalarios de donación, y especialistas en medicina crítica, entre otros.
“Los médicos que trabajamos en las Unidades de Cuidados Intensivos estamos en la línea de fuego, ya que somos la cara visible para los familiares. Nosotros tendríamos la responsabilidad de comunicarle a la familia que su ser querido va a pasar al quirófano para extraerle los órganos. Por lo anterior, consideramos que es un tema sensible, y debe abordarse de una forma integral, de lo contrario podría haber un impacto negativo en los avances obtenidos a la fecha”.
La presión de los especialistas influyó para que la Cámara de Diputados no aprobara esas modificaciones a la Ley General de Salud en materia de Donación y Trasplantes.

¿Qué hacer en su lugar?
De acuerdo con Josefina Alberú, Presidenta de la Sociedad Mexicana de Trasplantes, lo que ha funcionado en países que son líderes a nivel mundial en la donación de órganos, como España, es fomentar, promover y difundir la cultura de la donación a través de la educación e información continua a la población.
“Los países avanzados en materia de trasplantes empezaron por transmitir a todos la importancia y la necesidad de un acto generoso que permitiera a otros continuar con su vida, una vez que no requiriésemos los órganos por haber fallecido”.
Una de las principales razones por las que no se aprobó la Ley, de acuerdo con la opinión del gremio médico, fue la reacción negativa que podía generar en las personas.
“Si no se llevan a cabo campañas de difusión y educación permanentes y encima se pretende imponer una ley que obliga a donar a menos que se hubiera expresado en vida que ‘no’ se quería ser donante, genera un estado de animadversión semejante a la obligación, como ha sucedido en otros países, tal es el caso de Chile y más recientemente Holanda”, señala Alberú.
Otro punto es la insuficiencia de recursos en general de las instituciones públicas, donde se realizan el 85 por ciento de todos los procedimientos de trasplantes del país.
“El desacuerdo parte de que para incrementar el número de trasplantes a nivel nacional comparado con la cifra alcanzada actualmente de siete mil trasplantes de órganos y tejidos, se requiere incorporar un mayor presupuesto al sector salud. Las instituciones están trabajando a su máxima capacidad y con gran sobrecarga de trabajo de todos los equipos médico-quirúrgicos.
“Es innegable que se requiere llevar a cabo un número mucho mayor de procedimientos de trasplantes para cubrir las necesidades de los pacientes que se encuentran en lista de espera”, explica la presidenta de la Sociedad Mexicana de Trasplantes.
La cifra de pacientes inscritos en lista de espera para recibir un trasplante de órganos o tejidos, de acuerdo con el Centro Nacional de Trasplantes es de alrededor de 21 mil.
También se consideró la falta de respeto al individuo, la consideración con la familia, aspectos bioéticos y el seguimiento de atención posterior al trasplante para evitar el rechazo de los órganos trasplantados.

Donador altruista
Antes de ser donador de órganos tienes que estar consciente de qué órganos puedes donar y bajo qué circunstancias, que tu familia esté enterada de que quieres ser donador y estar registrado en la lista de donadores voluntarios del Centro Nacional de Trasplantes.
Los tipos de donación actual se dan por muerte encefálica, muerte por paro cardiaco o donador vivo.
Ante la muerte encefálica se puede donar: pulmones, corazón, hígado, huesos, riñones, páncreas, intestino, piel, tendones, cartílago, vasos arteriales, válvulas cardiacas y córneas.
En caso de paro cardiaco se puede donar: riñón, segmentos de hígado, páncreas, pulmones y tejidos.
Un donante vivo puede donar: riñones, segmento de hígado, segmento de intestino, sangre y médula ósea.

Con información de María del Rosario Muñoz Ramírez, Coordinadora de Donación y Trasplantes del Colegio Mexicano de Medicina Crítica.