CDMX.-Durante poco más de dos horas, el cuarteto Il Divo arrancó suspiros entre los fans que acudieron el jueves a su concierto, en el Auditorio Nacional.
A pesar de que el público estaba compuesto tanto por hombres como por mujeres, fueron éstas quienes hicieron sentir su presencia al responder con gritos, chiflidos e incluso declaraciones de amor a las voces y sonrisas de los cantantes internacionales.
“¡Yo sueño contigo!”, gritó una mujer a Sébastien Izambard, el primero en mencionar que el grupo celebra su 15 aniversario y que su próximo disco, Timeless, se estrena en septiembre.
Carlos Marín, Urs Bühler, David Miller y el propio Izambard conquistaron al público, a pesar de que no se agotaron las 10 mil butacas del recinto.
Acompañados en el escenario por una orquesta, un director musical y una cuadrilla de bailarines que participó en poco menos de la mitad de los números, los cantantes interpretaron un repertorio diverso, que incluyó piezas operísticas, como un aria de La Flauta Mágica de Mozart; canciones clásicas, como “My Way”, de Frank Sinatra, o “Love Me Tender”, de Elvis Presley, y composiciones contemporáneas, como “Hello”, de Adele, y “All of Me”, de John Legend.
El español Carlos Marín, quien interpretó “Granada”, de Agustín Lara, destacó a lo largo de la noche por su coquetería.
“Vosotros, vosotras y yo solos, solos por fin. Así que bajemos las luces y quitémonos… No, no, no, malpensados, quitémonos los prejuicios”, bromeó, ante gritos de la concurrencia, al presentar su número solista.
“¿Os hace falta algo? ¿Tenéis sed o algo? Mirad que soy 70 por ciento agua”, agregó
Casi para terminar el concierto, Il Divo interpretó “Regresa a Mí”, sencillo de 2004 que los puso bajo los reflectores. Éste fue el único número en que el cuarteto dejó de cantar para ceder la voz al público. (Andrea Martínez/Agencia Reforma)

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