El Heraldo de Aguascalientes

Dispara calor las infecciones

En la temporada de calor, la mala higiene de las manos eleva hasta 90 por ciento el riesgo de contraer decenas de enfermedades, principalmente diarrea, conjuntivitis e infecciones respiratorias, de la piel y de las vías urinarias, alerta Adriana Inés Chávez Rojas, epidemióloga del IMSS.
Aclara que el nivel de riesgo lo determinan factores como la edad o el nivel de defensas de su cuerpo.
“En nuestras manos tenemos una población de bacterias de hasta 100 mil gérmenes, y puede haber de diferentes tipos, o bien, un germen puede tener muchísimas colonias y, al mismo tiempo, podemos ser transportadores de más de 100 mil gérmenes”, indica.
Durante la temporada de calor, que inicia en marzo y concluye en mayo, el IMSS atiende hasta 50 mil consultas semanales por infecciones diarréicas y hasta 10 mil, por infecciones respiratorias, como rinofaringitis, influenza o neumonías, detalla la especialista,
También se disparan las consultas por conjuntivitis e infecciones de la piel y de las vías urinarias.
Se prevé que en esta temporada hayan casos de amibiasis, salmonelosis y rotavirus que, asegura la epidemióloga, están ligadas en 100 por ciento a la mala higiene de las manos.
“(En esta propagación de enfermedad) también participa el preparador de alimentos y la conservación de los mismos, porque se exponen al aire libre y llegan las bacterias y los contaminan, aunado a que no nos lavamos las manos, eso aumenta el riesgo”, ejemplifica.
Una buena higiene de manos, detalla, consiste en lavarlas con agua y jabón cuando estén visiblemente sucias y esta práctica tendría que repetirse al menos 50 veces al día.
Además, señala que en la época de calor es común que algunas personas suden constantemente de las manos y la mejor manera de reaccionar a esto, es lavarlas con agua y jabón, pero si no cuenta con esos insumos, sugiere utilizar el gel alcohol.
“Entre más limpias estén nuestras manos, son más seguras”, destaca.
En México, reflexiona Chávez Rojas, la población desarrolló en 2009 una cultura de buena higiene cuando ocurrió la pandemia de gripe AH1N1 pero actualmente, esos hábitos quedaron olvidados en la mayoría de la población.
“La población tiene que estar constantemente educada para prevenir un impacto. En 2009 la gente respondió muy bien, todo mundo se lavaba las manos, pero luego se nos olvidó, hay que enseñarle a la población el impacto que puede tener esa mala higiene de las manos”, considera.
Para un lavado óptimo de manos, subraya, es importante usar jabón líquido, sin color ni olor.