El padre Carlos Alberto Alvarado Quezada, vocero de la Diócesis de Aguascalientes, advirtió que se han reducido las vocaciones sacerdotales, el número de religiosas y religiosos. Dijo que los jóvenes “se dejan atrapar por este mundo que oferta otras realidades marcadas por el materialismo y consumismo (…) además, huyen a los compromisos y cada vez menos familias fomentan entre sus hijos la consagración”.
Tras señalar lo anterior, Alvarado Quezada destacó que es un gran reto la Pastoral Vocacional y lejos de quedarse cruzados de brazos, promoverán intensamente las vocaciones. Agregó que hacen falta sacerdotes, principalmente al oriente de la ciudad, cuyo crecimiento es exponencial.
Al referir que el próximo mes inicia el “Año del Envío”, dijo que en las acciones a realizar predominará el concepto de la “Iglesia en Salida”: “hay que salir en encuentro de los fieles y no esperar a que ellos vengan a nosotros; los sacerdotes debemos ir a su encuentro, nadie puede quedarse en la comodidad del escritorio”.
Añadió que la labor de evangelización debe ser hasta en el último rincón, y como diría el Papa, es mejor una Iglesia criticada, que dejar que se pudra al permanecer estancada.
Con motivo de las vacaciones escolares, recomendó a los jóvenes no caer en el ocio -que es la madre de todos los vicios- y en la maldad; les recomendó recurran a terapias ocupacionales, a realizar deporte, a alejarse de las drogas y de las malas compañías.
Por otro lado, el representante de la Iglesia Católica en Aguascalientes pidió que las misas de las graduaciones no sean de protocolo, ni un simple evento social, sino “que sean un momento de reflexión, de agradecimiento por haber cumplido una meta más en la vida”.
Finalmente, reconoció que habrá egresados que se frustren al no encontrar trabajo acorde a su carrera, o empleos con sueldos bajos; les dijo que en vez de lamentarse, se sigan esforzando en busca de los objetivos que se trazaron.

¡Participa con tu opinión!