Belén Rodríguez
Agencia Reforma

El gasto en salud por persona asegurada de manera formal por el Sistema Nacional de Salud se ha visto reducido desde 2012, de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
De 2012 a 2016, el gasto per cápita de los afiliados se redujo 6 por ciento en el caso del IMSS, 5 por ciento para los afiliados del ISSSTE y 41 por ciento para Pemex.
En contraste, los beneficiarios no afiliados, es decir, aquellos atendidos a través del Seguro Popular y por el IMSS-Prospera, tuvieron ligeros incrementos de 0.35 y 3 por ciento, respectivamente.
No obstante, pese a estos aumentos y la caída del gasto de los no afiliados, el gasto para los beneficiarios del Seguro Popular y de Prospera se encuentra aún muy por debajo de los afiliados formalmente en instituciones del Sistema Nacional de Salud.
“La evolución del gasto en salud per cápita permite conocer la tendencia que presenta el gasto por persona y, de esta manera, medir la cantidad monetaria a la que, en teoría, tendría acceso cada individuo”, señala el análisis.
Al cierre de 2016, el gasto per cápita de asegurados del IMSS e ISSSTE fue de 4 mil 155 pesos y 4 mil 496 pesos, respectivamente, mientras que para un beneficiario del Seguro Popular fue de 3 mil 182 y para uno de Prospera mil 50 pesos.
La gran diferencia la marcan los asegurados formales de Pemex, quienes ostentan un gasto per cápita de 13 mil 636 pesos.
De acuerdo con el CIEP, las variaciones en el caso de la población afiliada han traído consigo un incremento de su gasto de bolsillo; esto es, gastan más de sus propios recursos para satisfacer sus necesidades de salud.