SAN PETERSBURGO, Rusia.- El equipo campeón desgastó los pulmones al corear el nombre del subcampeón; su capitán le colocó las medallas al derrotado, y viceversa. No se trata de una utopía, sino de la penúltima estampa del Football For Friendship (F4F).
Paralelo a la celebración de la Copa Confederaciones, 64 niños de distintas nacionalidades, distribuidos en ocho equipos, se enfrentaron hoy en San Petersburgo, en un torneo donde los goles pasaron a segundo plano ante el objetivo primario de fomentar la amistad, paz, solidaridad y tolerancia.
Es por eso que los equipos parecían propios de la Torre de Babel, con la particularidad de que todos los futbolistas hablan inglés. El campeón del International Championship 2017 estuvo conformado por un libio, un español, un singapurense, un boliviano, un azerbaiyano, un búlgaro, un argentino y un checo, todos de 12 años, y con un director técnico esloveno.
Gazprom, patrocinador de la FIFA, invitó a 128 niños, la mitad futbolistas y la otra reporteros, a un campamento a lo largo de esta semana, con su clímax este sábado con el torneo de futbol y el domingo con el Foro Internacional en el que debatirán sobre el fomento de los valores ya referidos.
Por eso en la Nova Arena convivieron un armenio con un paquistaní, un surcoreano con un indio, un bangladesí con un ghanés, y no podía faltar el mexicano que en su equipo tuvo a un bielorruso, un polaco y un serbio, entre otros.
Efraín Medina, un niño que fue campeón con la selección de Tijuana en un torneo que la FMF organizó en Toluca, representó al país, y al reportero Esteban Lara (ganador de un concurso en Facebook) le tocó seguir las incidencias, mismas que él y otros jóvenes periodistas han publicado en el periódico del F4F.
La fortuna no fue completa porque el equipo del mexicano perdió sus dos partidos.
En uno de los costados, el coach tanzano Amani Mzava ondeaba una bandera de su país y portaba una gorra de los Pumas. ¿De los Pumas?
Lo curioso es que desconocía que el logo de la gorra y el nombre pertenecían a un equipo mexicano.
“Me la compré en Tanzania porque me gustó el color ya que combinaba con mis zapatos, me costó un dólar”, comentó.
Mientras Mzaba prometía que los Pumas habían ganado un aficionado, el técnico de la Selección de Rusia, Stanislav Samalovich Cherchesov participó en la ceremonia de premiación, toda vez que su representativo fue eliminado por México.
Y así, con el triunfo del equipo naranja sobre el morado, 4-3 en una Final dramática, los niños le pusieron sabor a San Petersburgo en la víspera de la Final de la Confederaciones. (Édgar Contreras/Agencia Reforma)