Diseñan un mejor futuro

En las películas hollywoodenses se muestran a las preparatorias estadounidenses como lugares con casilleros y alumnos con varios libros bajo el brazo en las que priorizan a los deportistas sobre los “nerds” que prefieren las ciencias.
Rompiendo todos esos estereotipos está la preparatoria pública de Oracle. Sí, la empresa especializada en servicios de la Nube.
A nombre de la compañía, la Oracle Education Foundation abrió en agosto de 2014 la Design Technologic High School, mejor conocida como d.tech, para que jóvenes cursaran el bachillerato en un ambiente tecnológico y de innovación.
Basada en un modelo “design thinking”, d.tech incentiva a los alumnos a solucionar problemas de forma innovadora valiéndose de las ciencias, la tecnología y la ingeniería. El símil el método científico, pero puesto en marcha para cualquier otra situación.
“La misión de la escuela y el proyecto es desarrollar el pensamiento de los estudiantes para que comprendan que el mundo puede ser un lugar mejor y que ellos son quienes pueden lograr que eso pase”, explicó Ken Montgomery, director de d.tech y co-creador del proyecto.
Aquí no se ven casilleros ni alumnos con pesadas mochilas. En d.tech los chicos no sufren las clases: Ingeniería es su favorita.
Durante esta clase los alumnos se reúnen en el Design Realization Garage para que lleven a la realidad sus diseños. Es el corazón de la escuela, algo así como su Silicon Valley.
Como aquí despiertan su creatividad, en el Garage se llevan a cabo dos tipos de proyectos: los polvosos, que son en los que se enfrentan a trabajar con herramientas como torno, serrucho o martillo para construir robots o prototipos; y los digitales, donde programan y moldean piezas para impresiones 3D.
Cada semestre, los alumnos proponen a Wayne Brock, profesor de Ingeniería y Robótica, el proyecto en el que desean trabajar durante ese tiempo, él determina si es viable y les ayuda a que lo encaminen.
Uno de los proyectos de este semestre es el de Andrea Pineda, alumna del penúltimo año de preparatoria, que desarrolló un modelo 3D del gen responsable de la vista.
Andrea, de 17 años, moldeó el ADN, la proteína y el producto final apto para funcionar en el cuerpo. La idea surgió en su clase de Biología, y aunque no es propiamente un tema de Ingeniería, al profesor Brock le pareció una buena idea para entender el proceso de cada pequeña parte.
“Entrar a esta escuela para mí se volvió interesante porque no es un modelo educativo normal, aquí tienes muchas oportunidades de hacer lo que quieras, y quiero disfrutarlo para hacer cosas que no podría hacer en una preparatoria común”, explicó.
Cuando sea mayor, Andrea quiere ser médico.
Al pensarse como un sitio de innovación, el edificio de d.tech se construyó dentro del terreno ocupado por las instalaciones principales de Oracle en Redwood, California, situación que busca que los estudiantes estén en constante contacto con los ingenieros y desarrolladores de la empresa, pero también de Silicon Valley.
La inversión ha sido de 43 millones de dólares, y hoy d.tech tiene un total de 550 estudiantes repartidos en los cuatro grados. El próximo julio se graduará la primera generación d.tech.

¿Cómo entrar?
Para ser parte de d.tech, los alumnos tienen que ser residentes del estado de California. No hay exámenes de admisión ni entrevistas, pero el proceso es mediante lotería debido a la alta cantidad de solicitudes que reciben.

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