Diputados ofrecieron frenar los sueldos faraónicos de los alcaldes de los municipios del interior y poner candados para que sean en proporción a la población que atienden, pero luego dieron marcha atrás.

La propuesta original fue que los sueldos se sujetaran siempre a un criterio poblacional y que los alcaldes serían responsables políticamente por el indebido manejo de los recursos de sus municipios al asignarse un salario excesivo, desproporcionado.

Tal es el caso de San José de Gracia, con 9,600 habitantes, y donde la alcaldesa Cristina López González gana 72,220 pesos mensuales. En Cosío, con 16,967 habitantes, el último sueldo registrado del alcalde Juan Manuel Villalpando Adame, es de 85,903 pesos mensuales.

San Francisco de los Romo, tiene 50,800 habitantes y la alcaldesa Iris Martínez de la Cruz, gana 95,500 pesos mensuales. Pabellón de Arteaga tiene 47,250 habitantes, el alcalde Cuauhtémoc Escobedo Tejeda, gana 77,885 pesos mensuales. Calvillo tiene 60,190 habitantes; el alcalde Adán Valdivia López gana 98,661 pesos mensuales.

Sin embargo, los diputados, cambiaron de parecer y resolvieron modificar el párrafo segundo del Artículo 70 de la Constitución Política del estado, para establecer lo siguiente:

“El Congreso del estado aprobará las Leyes de Ingresos de los Municipios, revisará y fiscalizará sus cuentas públicas. Los presupuestos de egresos serán aplicados por los ayuntamientos en base a sus ingresos disponibles y deberán incluir en los mismos, los tabuladores desglosados de las remuneraciones que perciban el presidente municipal, síndicos, regidores y los demás servidores públicos municipales, sujetándose a los principios de de racionalidad, austeridad y disciplina en el ejercicio del gasto público”.

Debe considerarse también lo dispuesto en el artículo 65, que nadie puede ganar más que el gobernador.

Sin embargo, se omitió la propuesta original de que el sueldo se basara en un criterio poblacional, de ahí que los alcaldes de municipios con menos población siguen ganando más que lo que se registra de población. Así lo resolvieron nuestros legisladores, y a la fecha no ha habido propuesta que rescate el criterio poblacional.