Aunque se respeta la decisión de la Cámara de Diputados que con la aprobación del presupuesto de egresos de la Federación, determinó la reducción de recursos al INE por más de mil millones de pesos, habrá que dejar en claro que este Instituto no pide dinero, sino propone la cantidad que le permita realizar las actividades que le han sido asignadas.

El vocal ejecutivo del INE en la entidad, Ignacio Ruelas Olvera, lamentó que los argumentos presentados por el Instituto no hayan convencido a los legisladores de MORENA que tuvieron el voto mayoritario y que determinó bajarles el presupuesto, pues de los 12 mil 493 millones 356 mil 325 pesos, les bajarán mil 071 millones de pesos.

Ya con esa determinación, dijo, no queda más que analizar de qué manera podrá el INE cumplir con el mandato constitucional, pues insistió que los recursos que se solicitan son para que tengan la posibilidad de trabajar sobre sus asignaciones en atención a las reformas político electorales.

Así pues, advirtió que “no se busca abundancia presupuestal, sino un recurso acorde a las funciones”, por lo que dejó en claro que no se quedarán de brazos cruzados, antes bien, están dispuestos a defender la autonomía de la institución y hasta donde se pueda hacer lo mismo con los derechos de los trabajadores del INE, considerando que se tiene un andamiaje de normas que deben ser respetadas.

“Se debe hacer notar que han sido los diputados quienes en los últimos años han aumentado la carga de trabajo al INE con funciones que no tienen que ver con temas electorales, “y ahora son ellos los que llevan a cabo el recorte presupuestal, olvidando que todo lo que le piden a la autoridad electoral cuesta”.

Ruelas Olvera aseguró que el gasto del INE en cuanto a temas electorales es bajo en comparación con las responsabilidades que no les corresponderían directamente y que llevan a cabo, como la administración de los tiempos de radio y televisión, la fiscalización a los partidos políticos por el financiamiento público, problemas jurisdiccionales, aparte de la entrega de la credencial de elector, que es de los pocos asuntos gratuitos en el país y que se lleva el 29% del gasto corriente.