Sergio Martín del Campo

Amigos aficionados al arte en el que se funden las baquetas, los ixtles y los metales, el joven Diego Herrera, en última hora, colgó su nombre en el cartel del ya demasiado cercano LXXIV Congreso y Campeonato Nacional Charro Zacatecas 2018; ello dentro de la asignatura de Charro Completo.

El aval con que este “quijote” acreditó su entrada a tamaño encuentro, fue que enclavó su nombre como monarca en el recién rematado Campeonato Nacional Mexicano, cuya sede fue el lienzo del Pedregal de la ciudad guanajuatense de Silao.

Diego generó una cala de caballo que fue vista de 28; una vez plantado en el punto de los piales, hizo chillar la reata en dos ocasiones para agregar a su cuenta 36 bonos más; coleando logró hacerse de otros 36 puntos.

En las faenas del anillo jineteó al bóvido al cual pudo extraer 13, para finalmente, en el episodio definitorio, forjar cuatro manganas pero, lamentablemente, solo pudiendo concretar una sola que cobró de 25. Al apearse de la bruta, ya instrumentado el paso de la muerte de 20, rubricó su tabla con 157.

Hoy, Diego tiene la fortuna de alcanzar el peldaño máximo de la división dentro de un Congreso, altura a la que ya llegó en una ocasión, empero en la categoría infantil.

POR EQUIPOS, LOS TAMAULIPECOS LEVANTARON EL TROFEO

En este mismo encuentro, el I Campeonato Mexicano de Charrería, que tuvo el incentivo de otorgar visa al Nacional a los que lograran la monarquía, Los Tamaulipecos fue la asociación que obtuvo para su historia el máximo galardón; por esto es que su nombre se ve hoy en el formidable cartel oficial del ya acotado Congreso zacatecano.

Estos fronterizos “quijotes” levantaron el telón con una cala de caballo a la rienda de Javier Cantú, quien selló los primeros 38 puntos.

Jorge Loza Monroy fue el responsable de ejecutar la suerte de “los dedos mochos”; y lo hizo mejor que cumplidoramente, ya que hasta en dos turnos llenó de campero incienso la manga, de paso abonando a la cuenta de su equipo 41 tantos.

95 bonos fueron con los que por su parte cooperaron los coleadores: Jesús García Garay, Javier Cantú y Juan Antonio Treviño.

Echada la aldaba a la puerta grande, Sergio Moreno solamente pudo ofrecer 13 totales, pues el adversario que le correspondió en la jineteada de toro, no dio mucha pelea.

Vino la terna, en seguida acción, por cuenta de las reatas de Juan Antonio Treviño y Jorge Loza para quienes, según el núcleo de “inquisidores”, hubo 54 puntos más.

Ulises Zúñiga dio a la bandera de su grupo 10 bonos por su jineteada de yegua, y para rematar llegaron cuatro manganas, dos a pie y dos a caballo; las primeras al estilo de Jesús García de 23 cada una, y las segundas al de Juan Antonio Treviño tasadas de 41, abrochando con un paso de la muerte de 21 a las espuelas de Sergio Moreno.