El Obispo José María de la Torres Martín informó que la Comisión Episcopal para la Pastoral Social a través de su Dimensión de Pastoral de la Salud, llevó a cabo un análisis para diagnosticar cuáles son aquellas enfermedades que actualmente están desencadenando un alto índice de muertes en México, con el objetivo de diseñar un plan pastoral acorde a la problemática de salud por la que atraviesa la población en general.
De acuerdo con el diagnóstico que realizaron, son tres las enfermedades a las que se debe poner atención por estar provocando silenciosamente la muerte de miles de personas anualmente, y gran parte de la población no es consciente de esta situación.
Se trata de la diabetes, la obesidad y el cáncer, y al ser enfermedades crónico degenerativas requieren una atención médica dedicada y especializada.
En países desarrollados se destina un porcentaje mayor al 60%, únicamente para la prevención de enfermedades -porque la salud no sólo es un derecho, sino también es una obligación o responsabilidad de cada persona-, y regularmente hasta un 30% se destina a la atención de servicios médicos.
En México sucede lo opuesto, el porcentaje que se utiliza en la atención de enfermos es mucho mayor al 70% y la prevención ocupa el porcentaje menor. Es comprensible que esto suceda cuando en la conciencia de las personas no se asume que el cuidado de la salud es responsabilidad de cada uno.
“Es mejor prevenir que remediar, lo que no se invierta hoy en prevención se pagará más tarde en atención”.
El plan de salud integral que la Dimensión de Pastoral de la Salud diseñó, pretende ser una respuesta a la sociedad mexicana para combatir las ya enunciadas enfermedades crónicas. La estrategia de éste contempla en primer lugar, la sectorización geográfica de la salud, para ello se cuenta con la colaboración de los representantes de las 18 Provincias Eclesiásticas, quienes son los encargados de realizar un análisis de la situación de salud porque atraviesan las distintas zonas. Pero también, están participando los agentes de Pastoral de la Salud, que ya ejercen algún apostolado en la Iglesia, en favor de los hermanos enfermos. Estos agentes, son eje preponderante en el desarrollo de este proyecto de prevención. También es muy importante la participación de las diferentes comunidades religiosas que dedican sus servicios a enfermos.
Dicho plan tiene por objetivo concientizar y prevenir sobre la importancia de una cultura de salud en beneficio individual y colectivo a partir de tres fases denominadas: concientización, activación y transformación, para que los niños y adultos aprendan de manera dinámica y práctica el concepto vida saludable. Y para concientizar al pueblo de México de que la salud es en primer lugar, responsabilidad de cada uno.
El Pastor reconoció que muchas veces por negligencia, no se toman medidas preventivas y se dejan avanzar los males.