Tras advertir que si no cuidamos el medio ambiente, las consecuencia en la vida humana, animal, vegetal y en todos los ámbitos serán desastrosas, la Dra. Ana Rosa Peralta Hernández aseguró que todos podemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades para dejar un entorno favorable a las nuevas generaciones.
A invitación de REMAC (Resiliencia, Energía, Medio Ambiente y Cambio Climático), ofreció una conferencia denominada “El peligro inminentemente del Cambio Climático en los Ecosistemas Terrestres”; destacó que hay soluciones reales para tratar de disminuir en grandes proporciones el incremento de los gases de efecto invernadero.
Se refirió al uso y aprovechamiento de las energías renovables como alternativa al uso de los combustibles fósiles, que además de ser energías limpias, tienen el potencial de vida ilimitada porque son capaces de regenerarse naturalmente como el viento, las corrientes marinas y la energía solar. “Las consecuencias del desbalance energético entre la entrada de luz solar y la emitida por la tierra como calor, son bastante peligrosas”.
Habrá mucha pérdida de diversidad biológica, cambios en la forma de practicar la agricultura, y cambios en las actividades humanas, así como el desplazamiento de especies de plantas y animales que tengan la plasticidad genética, es decir, la capacidad de poder adaptarse a las nuevas condiciones de temperatura.
Las especies de plantas, insectos y de animales que no pueden adaptarse con suficiente rapidez, ya están desapareciendo del planeta y muy posiblemente seguirán extinguiéndose, lo que representa una pérdida irreversible.
La experta en la materia, expuso que los cambios más evidentes son la llegada más temprana de las aves migratorias en la primavera, y su partida más tarde en el otoño, un periodo de reproducción más temprano en primavera para muchas aves y anfibios.
Peralta Hernández expuso que entre más rápido se empiecen a tomar acciones para reducir el efecto de los gases de efecto invernadero, menos drásticas serán y más efectivos serán sus resultados a largo plazo.

CIFRAS
El hielo del Mar Ártico ha adelgazado en un 40% en los últimos 30 años, y su extensión se ha contraído en cerca de 10 al 15%.