El subdelegado de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez, dio a conocer a aquellos usuarios financieros que han dejado de pagar en los últimos meses su tarjeta de crédito, que la deuda e intereses ya son muy altos. Sin embargo, hoy en día existen otras alternativas para liquidar ese compromiso, a través de un último recurso denominado consolidación de deuda.
Aunque advirtió que aquellos usuarios que pagan su deuda “con quita” serán reportados en el Buró de Crédito con una mala nota, ya que este tipo de acuerdo representa quebranto financiero para la institución que le otorgó el crédito.
Explicó que cualquier persona que tiene un adeudo con algún banco o institución financiera, es candidato a una consolidación, reestructuración o quita. Sólo deben tener presente que lo ideal, es utilizar estas alternativas como último recurso, es decir, cuando ya no se es capaz de realizar los pagos mensuales.
El funcionario reconoció que nadie está exento de tener una mala racha financiera, lo que puede ocasionar problemas para cumplir con los pagos, pero también existen estas alternativas que pueden ser de mucha utilidad si se saben utilizar de la manera correcta.
La opción de consolidación de deuda permite agrupar todas las deudas en una sola. En ella, la institución financiera ofrece traspasar el saldo de varias tarjetas de crédito a un solo plástico; la clave está en contratar con la institución que ofrezca mejores condiciones (menor CAT y menor tasa de interés) que el de las otras tarjetas.
Aunque se debe tener presente que no todos los bancos ofrecen este programa, así que se recomienda preguntar en esas instituciones.
Generalmente con esta opción se puede llegar a un acuerdo en cuanto a la ampliación del plazo, una reducción de la tasa de interés o la aplicación de pagos fijos. Es importante saber que si se solicita una reestructuración de deuda, se puede mantener una buena calificación en su historial crediticio.
Sin embargo, la quita ayuda a establecer un acuerdo propuesto por el acreedor, para que como deudor, se pueda liquidar la deuda en su totalidad mediante un descuento, el cual puede variar dependiendo de la institución.
Recientemente han surgido empresas que ofrecen resolver las deudas, negociar descuentos con la institución acreedora y borrarle del buró de crédito, dichas empresas se autodenominan “reparadoras de crédito”. Sin embargo, en México no existe esta figura legal, lo que significa que no están contempladas por la ley ni supervisadas por el Gobierno, sino que trabajan con esquemas diseñados por ellas mismas. “Al no estar reguladas, no hay manera de presentar una reclamación ante las autoridades en caso de incumplimiento o fraude”, concluyó.

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