María Azucena Vásquez Mendoza 
Agencia Reforma

CDMX.- El accidente aéreo ocurrido en Durango el pasado 31 de julio de un avión de Aeroméxico fue causado porque un piloto en entrenamiento ejecutó operaciones sin autorización y por mal clima.

Entre los factores que contribuyeron al accidente del Embraer 190 XA-GAL está el que el comandante del vuelo ejecutó tareas de instrucción no autorizadas sin estar calificado para ello y asignó funciones a un piloto no certificado, concluyó la Comisión Investigadora de y Dictaminadora de Accidentes e Incidentes de Aviación de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).

Este piloto contaba al momento del accidente con licencia para operar equipos Berchcraft King Air F90, KA 200, instrumentos multimotor y RTARI nivel 4 y era aspirante para primer oficial de E-JETS y adiestramiento en Embraer 190, expuso en su informe final sobre el siniestro en el que no hubo muertos.

«(Pero) sin haber concluido la evaluación final de simulador que le permitiría continuar con su adiestramiento en vuelos de ruta, por lo que no estaba considerado ni autorizado para comandar la aeronave matrícula XA-GAL», informó en el documento.

Enfatizó que no estaba calificado para operar el avión del accidente.

También destacó que hubo una falta de apego a los procedimientos de cabina estéril (donde se realizan operaciones para garantizar la seguridad del vuelo).

La tripulación, específicamente el comandante del vuelo y el piloto en entrenamiento, no realizó el vuelo de conformidad con la reglamentación vigente, sostuvo.

«(Sin embargo) la fatiga no es considerada un factor contribuyente para la ocurrencia del accidente», aseveró.

Asimismo, dijo, hubo cambios de pista y/o sus condiciones al despegue posterior al cierre de puertas.

Por otra parte, expuso que el accidente también fue originado por una microrráfaga que se desplazó hacia el aeropuerto cuando la aeronave rodaba hacia la pista.

Esta microrráfaga provocó la disminución de la visibilidad hacia la pista acompañado de lluvia y viento fuerte variable.

Destacó que evidencias en video demuestran que durante la secuencia del accidente hubo un incremento de la precipitación de lluvia disminuyendo la visibilidad a prácticamente cero.

Finalmente, sostuvo que la causa probable es «impacto contra la pista originado por la pérdida de control de la aeronave en la fase final de la carrera de despegue por windshear (viento) a baja altura al producirse una pérdida de velocidad y sustentación».

Resaltó que en el accidente contribuyó la falta de apego a los procedimientos en cabina estéril.

La Dirección también precisó que no hay evidencia de falla o mal funcionamiento de la estructura de la aeronave, instrumentos de vuelo, controles de vuelo o motores antes del impacto de la aeronave.