Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La estrategia de seguridad que pondrá en marcha el futuro Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente desplazará a los gobernadores.
El plan presentado ayer confirma que los mandatarios estatales sólo participarán en las reuniones de coordinación en calidad de invitados.
Los nuevos Consejos Estatales se reunirán diariamente, a primera hora, para compartir información y tomar acuerdos.
Según un documento, esas instancias estarán integradas por el coordinador del Gobierno federal en la entidad, un representante de la Fiscalía General de la República y el comandante de la zona militar o naval.
“Se invitará al gobernador, al secretario de Seguridad y al fiscal estatales, así como a un representante de la Comisión de Derechos Humanos al presidente del Tribunal de Justicia de la entidad y a integrantes de la sociedad civil”, refiere el Plan de Paz y Seguridad.
En agosto pasado, Grupo REFORMA publicó que los súperdelegados designados por el futuro mandatario se coordinarían con el Ejército, la Marina, la Policía Federal, la Secretaría de Gobernación y los representantes de la Fiscalía General de la República para las tareas de seguridad.
Luego de la elección, López Obrador informó a su equipo que los delegados entregarán un parte diario, a primera hora, sobre los hechos violentos y los problemas de inseguridad que se registre en cada entidad del País.
En ese momento, se advirtió que los gobernadores podrían participar en las reuniones, pero sólo en calidad de invitados.
La decisión generó preocupación en los mandatarios locales, quienes plantearon el tema al Presidente electo durante una reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).
Tras el encuentro, algunos aseguraron que el propio López Obrador les había garantizado que el control de la seguridad de los estados permanecería en sus manos.