Más de cien agentes del Ministerio Público, peritos y policías ministeriales han causado baja en el último año, por incurrir en irregularidades en el desempeño de su labor; la limpia en la institución es permanente, aseguró el fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega.

“Las faltas van desde falta de capacitación, hasta actos de corrupción, como el caso de un elemento que en un cateo consignó elementos que después no fueron encontrados, lo que motivó su cese, así como un procedimiento administrativo que sigue en curso”, agregó.

Detalló que tan sólo el último mes, cinco elementos de la Fiscalía causaron baja: por insubordinación, por presunta participación en un hecho delictivo, por quejas por malos tratos, por falta de productividad y el caso del que falló en su reporte del cateo.

En entrevista, el fiscal explicó que derivado de esas plazas que han quedado vacantes, es que se ha promovido personal a los cargos y además se lanzó una convocatoria abierta para la habilitación de aspirantes a Ministerio Público.

En ese sentido, Figueroa Ortega indicó que la institución cuenta actualmente con 153 plazas de Ministerio Público, sin embargo se requiere reforzar la estructura para dar mayores resultados en las diversas áreas de atención tanto en la capital como en los municipios.

“El reto es que todos los municipios cuenten con 24 horas de servicio del MP, como sucede en la capital, pues en este momento hay demarcaciones que sólo tienen un agente que cubre turno de 8 a 16 horas y si algo se ofrece en la tarde o noche deben venir a la ciudad a denunciar”.

Igualmente, se ha impuesto la meta de reforzar áreas con mayores elementos como el caso de la Unidad de Personas Desaparecidas donde actúan 3 y se necesitan al menos 5, así como incrementar los dedicados a la atención de robos que actualmente son 16.

El titular de la FGE reiteró que la limpia es permanente, pues no se tolerará ningún caso en que se compruebe responsabilidad del servidor público ya que el servicio es muy delicado para la ciudadanía y no debe haber margen de actuación en contra de ésta.

Igualmente, dejó en claro que no se procede con base en rumores ni chismes, sino que las pruebas de cada actuación indebida deben sustentar, como ha sucedido invariablemente, en que no se ha actuado con apego a la norma y al control de confianza institucional.