Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador desmintió al Secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, quien el martes aseguró que no se encontró ningún hecho probable de corrupción en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) que fue cancelado en Texcoco.
En conferencia, el mandatario sostuvo que sí hubo corrupción tanto en la planeación como en la realización de la obra.
«Sí hubo corrupción en la decisión de construir el NAIM en el Lago de Texcoco. Primero, porque se engañó a la gente con un dictamen haciendo creer que no se podía operar al mismo tiempo AICM y Santa Lucía», dijo.
«Segundo, porque se iban a cerrar dos aeropuertos para construir el de Texcoco y el AICM se iba a urbanizar, en una especie de Santa Fe, era un negocio para unos cuantos».
Según López Obrador, se tenía previsto un costo millonario sólo para la construcción de dos pistas que supuestamente obligarían a cerrar dos terminales aéreas.
«Tercero, tenían estimado un costo para ese aeropuerto, para construir dos pistas nada más, cerrados dos aeropuertos, cancelar tres pistas para hacer dos, con un costo de 300 mil millones de pesos, que al final estamos estimando iba a resultar en un costo total de 600 mil millones de pesos», aseveró.
«Cuarto, es corrupción, porque, por intereses, se decidió construir en el peor sitio del Valle de México, donde se producen más hundimientos, donde no se garantizaba la calidad de la obra».
El pasado martes, durante su comparecencia en el Senado, el titular de la SCT explicó que el proyecto fue cancelado por su inviabilidad técnica y financiera, pero negó que se hayan encontrado irregularidades.