Antonio Sánchez Ibarra
Agencia Reforma

Los Soles de Mexicali se consagraron campeones de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, tras derrotar 87-83 a los Capitanes de la Ciudad de México, que registraron su tercer descalabro en casa, acabando las Finales por 4-1. Los capitalinos parecían condenados a la derrota, pues una atmósfera de pesadumbre envolvía el Juan de la Barrera, y en la duela se notaba la ausencia del líder de este equipo, Héctor Hernández.
Pese a todo, el resultado tras el primer cuarto no reflejaba el ánimo de los locales, quienes terminaron abajo en el marcador por 21-17 y, de hecho, aunque la desventaja aumentó hacia el final de la primera mitad, 39-31, los Capitanes mejoraron su juego en el segundo episodio y por momentos hicieron despertar a la afición.
Hacia el tercer cuarto, la figura de Gabriel Girón comenzó a sobresalir, pues fue él quien asumió el rol de liderazgo del ausente Hernández y se decidió a comandar la remontada, aunque el espíritu y el corazón no resultaron suficientes para suplir las ausencias de la escuadra de Ramón Díaz y cambiar la suerte en la segunda mitad.
Si bien el triunfo de Soles no fue abrumador, también es cierto que no tuvieron que exigirse demasiado ante una escuadra que llegó muy disminuida a este encuentro y que quedó a unos cuantos partidos de hacer historia al ganar el título en su primer año.