Mauro de la Fuente
Agencia Reforma

MATAMOROS, Tamaulipas.- Unos mil migrantes en la frontera de Tamaulipas están renunciando cada semana a su proceso de asilo en Estados Unidos y están regresando a sus países de origen en Centroamérica, de acuerdo con autoridades federales.
El coordinador de programas federales o «superdelegado» en Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal, explicó que los extranjeros esperaban las audiencias migratorias, pero éstas fueron programadas con meses de distancia.
Las citas para sus solicitudes de asilo, precisó, se están dando hasta para el próximo año.
«Se trata de extranjeros, principalmente centroamericanos», dijo Gómez, «que deciden regresarse a su País y renuncian a la posibilidad de cruzar a Estados Unidos».
Los centroamericanos hacen una petición de repatriación al Instituto Nacional de Migración (INM), que tan sólo de Matamoros a diario envía a 150 extranjeros hasta la frontera sur en Chiapas.
El funcionario no precisó desde cuándo se presenta este fenómeno ni la cantidad total de repatriados.
Según autoridades locales, más de 18 mil extranjeros han sido regresados por Estados Unidos a Matamoros y Nuevo Laredo desde julio, cuando fueron incluidas en el programa de Protocolos de Protección a Migrantes (PPM).
Bajo los PPM, implementados a presión del Gobierno del Presidente Donald Trump, los migrantes deben esperar en México su asilo, proceso que se ha vuelto muy complicado por trabas estadounidenses como largos plazos para audiencias y falta de abogados.
Más de 13 mil extranjeros han llegado a Matamoros hasta octubre, reportó el Instituto Tamaulipeco del Migrante, mientras que por Nuevo Laredo han arribado unos 5 mil, informó en septiembre el Municipio.
Aunque sólo unos miles se quedan en Matamoros y Nuevo Laredo, eso no significa que la mayoría de los centroamericanos ha regresado a sus países, ya que muchos optaron por esperar en otras ciudades mexicanas, como Monterrey.
Gómez añadió que ha estado disminuyendo en números muy importantes la afluencia de migrantes a la frontera de Tamaulipas.
«Hay un avance, los números han ido bajando y seguiremos trabajando para eso», dijo.