Solamente uno de cada seis juicios sucesorios que se ventilan en el Poder Judicial del Estado corresponde a un legado por testamento, el resto son pleitos latentes entre familiares y obligaciones, por la adjudicación de bienes.

Al respecto, la jueza sexto de lo Familiar, Verónica Zaragoza, recordó que todo aquel que tenga algo propio -incluso deudas-, plenitud de facultades y 16 años o más, es susceptible de dictar un testamento y en él expresar su voluntad del destino de lo propio, cuando falte.

“Es una condición que no está dirigida a ningún grupo socioeconómico ni segmento de edad de la población, pues finalmente todos somos susceptibles de faltar en un momento dado y testar de ninguna manera invoca a la muerte”, agregó.

En ese sentido, lamentó que en nuestra sociedad la cultura del testamento no está arraigada y aún existe esa falsa creencia de que dictar un testamento tiene que ver con llamar a la muerte o autocondenarse a que ésta se aproxime, lo cual es absolutamente falso.

Lo que es seguro, es que sin testamento, bienes y obligaciones del fallecido suelen ser factores de desavenencias familiares porque en cuanto a bienes, todos exponen derechos, pero si de obligaciones se trata es difícil que se asuman y éstas deben ser atendidas.

Explicó que obligaciones son tanto los deberes con descendencia menor de edad y la cobertura de sus necesidades, como pensiones alimenticias e incluso deudas, ya que éstas no se extinguen con la muerte de la persona.

Verónica Zaragoza recalcó que cuando unan persona fallece sin dejar testamento, las familias entran en un periodo de desgaste que suele ser muy fuerte, tanto por la búsqueda de acuerdos como del trámite de juicios intestamentarios.

“Y es que cuando se tramita un juicio con testamento, éste fluye rápidamente y en un periodo relativamente corto los beneficiarios pueden acceder a los bienes, pero cuando no hubo testamento se deben someter a lo que instruye la ley y en ese ínter los desacuerdos al seno de la familia llegan a ser muy tardados, incluso por varios años”.

Detalló que en lo que va del año, el Juzgado VI de lo Familiar, especialista en juicios sucesorios, ha recibido 1,117 juicios nuevos de los cuales solamente 165 son testamentarios, mientras que en el Primer Partido Judicial, con sede en Jesús María, se han radicado 861, de los cuales solamente 148 llevaron testamento; el resto son expedientes sujetos a acuerdos y al tiempo.