1ª Función
“TORTUGAS NINJA” (“TEENAGE MUTANT NINJA TURTLES”)
COLUMNA CORTEHijas de su época, las Tortugas Adolescentes Ninjas Mutantes son el resultado de los esfuerzos satíricos de dos creadores de cómics curtidos en la arena de la publicación independiente (Peter Laird y Kevin Eastman), amalgamando varias tendencias en boga durante aquella lejana y cuasi mítica era de los ochenta: las artes marciales, los mutantes (gracias al fervoroso empuje de la Marvel hacia sus populares Hombres X) y la perversa presencia de la adolescencia en cualquier manifestación mediática. La idea de ambos era juguetear con la paradoja que representa el reptil más lento y paulatino del reino animal, dotado de habilidades combativas que requieren vertiginosos reflejos y movimientos dinámicos, pero con atmósferas sombrías y presencia de violencia urbana. La trastornada premisa funcionó y la historieta se volvió rápidamente en un éxito de culto, mas sus humildes orígenes “underground” se verían rebasados al encontrar la aceptación masiva, gracias a su adaptación animada mediante una serie destinada al público infantil, que insertó los quelonios artemarcialistas en la cultura “mainstream” y sinónimo de la sociedad de consumo, pues se presentan como un cuarteto enajenado por la comida chatarra y los componentes culturales pop del momento. Su triunfo económico y colectivo las resguardó en el afecto del público por varios años, y su presencia activa un fenómeno nostálgico para los que se vieron cultivados en aquella transición de los ochenta a los noventa y que, a pesar del maltrato que recibieron por la crítica con sus tres aventuras previas en celuloide (y muy merecido, pues la infamia de tener a Vanilla Ice como eje de atención en una horrenda secuencia de kung-fu disco en una de ellas, no generó siquiera la risa involuntaria del respetable), he aquí una nueva iteración, con un multimillonario respaldo presupuestal y la batuta de ese perenne púber llamado Michael Bay, quien produce y deja sus huellas dactilares en todo el proceder, aun cuando la cinta viene firmada por el director Jonathan Liebesman (la saga de “Inframundo”). Es de suponer que el filme es apto sólo para fanáticos de las versiones light de estos personajes, pero incluso ellos deberían sentir su infancia mancillada por la inverosímil horizontalidad del guión y caracterizaciones, además que la cartera jamás agradecerá que se gaste lo que se gasta uno en cines hoy día, por ver en pantalla grande, sonido digital y hasta en un descuido en 3D, lo que básicamente es un episodio de la serie televisiva, con ese mismo sentido del humor tan chabacano y pueril y altercados infantiloides que hacen ver a El Chavo del Ocho como una producción de Sam Peckinpah. La trama no se complica en lo absoluto, pues va del punto A (el personaje femenino, Abril O’Neal-Megan Fox- conoce a los reptiles gigantes que no paran de emitir chistoretes babosos) al punto B (el enemigo, Destructor, quiere acabar con la ciudad de Nueva York y sólo los héroes con nombres renacentistas podrán detenerlo). Y hasta aquí, el resto son mareadas tamaño caguama propinadas por insufribles efectos y escenografías digitales que pretenden pasar por persecuciones emocionantes o ritmo ágil y cartones vivientes que hacen de personajes. Nada novedoso, nada entretenido y sí muy irritante la forma en que, de alguna manera natural o sobrenatural, Michael Bay sigue ensanchando su cuenta bancaria debido a la brutal taquilla que comienza a recibir este subnormal producto. Cowabunga mis polainas.

2ª Fución
“PUEBLO CHICO, PISTOLA GRANDE” (“A MILLION WAYS TO DIE IN THE WEST”)
Definitivamente, el humor de Seth MacFarlane (“Ted”, “Padre de Familia”) es tan sólo para quienes les gusta su leche mala y ácida y su humor negro, cual carpeta asfáltica de segunda. Y por ello es factible especular por qué su segunda incursión en cine no tuvo la aceptación esperada. Su trabajo previo tenía a un oso malhablado, copulador y drogadicto… algo irresistible para cualquiera que tenga sentido del humor profano, pero en esta ocasión, él es la estrella y en cuyos hombros debe posarse todo el “momentum” cómico y dramático de la cinta, lo que cuesta si no se es un rostro conocido o recibido con placer por el gran público, además que se trata de un western, género poco favorecido por las audiencias contemporáneas. “Pecatta minuta” si consideramos que su visión humorística de comedia desfajada, guarra, visceral y en momentos muy incisiva al generar comentarios sociales mediante escarnio sangriento aún funciona, aunque en tono menor que el filme sobre el peluche follador. Aquí, MacFarlane encarna a Albert, un apocado pero viperino ovejero que ve al amor de su vida (Amanda Seyfried) irse de su lado para acabar con un déspota y petulante comerciante (Neal Patrick Harris). Cuando cree que ha tocado fondo, conoce a Anna (Charlize Theron), una atractiva mujer de quien empieza a enamorarse, mas existe un problema: ella es la mujer de Clinch (Liam Neeson), el facineroso más temible del Oeste. Ahora, Albert deberá domar su miedo y aprender el arte del disparo para sobrevivir, lo que lo coloca en una disyuntiva: ¿Deberá reconquistar a la mujer de quien cree está enamorado o luchar por quedarse con Anna? El resultado se dará en la mejor tradición del cine de vaqueros: mediante un duelo. La cinta tiene varios factores a favor, pues la dirección de MacFarlane es puntual, con gran sentido del “timing” cómico y muchos de los chistes funcionan -aun si algunos se tornan algo repetitivos, después de todo, ¿cuántas bromas se pueden hacer sobre sexo anal sin aburrir?- remitiendo a otros trabajos similares de calidad como “Blazing Saddles” de Mel Brooks o “El rabino y el pistolero” con un joven Harrison Ford, además que el reparto cumple con solvencia y diligencia, destacando Neeson y Harris en sus respectivos papeles. El problema estriba en la dinámica del guión con respecto a su propia identidad, pues en momentos quiere ser una comedia romántica, en otros una observación satírica sobre la vida en el viejo Oeste y en otras un capítulo de “Padre de Familia” -la secuencia de la alucinación ovejera del protagonista es una referencia muy obvia-. Aun así, arranca algunas risas y vale la pena por ver algo del humor oscuro y ácido de la vieja escuela en pantalla grande, de ese que utiliza la corrección política como papel higiénico.

Correo: corte-yqueda.hotmail.com
Tumblr: johnny-dynamo.tumblr.com

¡Participa con tu opinión!