CDMX.- A sus 66 años, la actriz Verónica Langer espera con ansias el momento en que sus hijos se vuelvan padres, ya que tener nietos siempre ha sido una ilusión en su vida.
«Me muero de ganas, de eso pido mi pan, pero como que ellos aún no quieren, ¿qué se le puede hacer?
«No los presiono, pero igual se me nota que tengo ganas (de tener nietos)», afirmó Langer en entrevista.
Pese a que sus hijos, Pablo y Julián, de 41 y 29 años, respectivamente, ya son grandes, la actriz los sigue tratando como cuando eran niños. Y es que para ella, el amor y la protección que brinda una madre nunca se acaba.
«A veces me han dicho que soy muy sobreprotectora, pero como padres hacemos las cosas lo mejor que podemos. De algún modo uno siempre sigue siendo madre, es muy difícil romper ese rol”. (Froylan Escobar/Agencia Reforma)